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El Consejo Escolar Andaluz paraliza el decreto de 'maestro de maestros'

El Consejo Escolar de Andalucía ha paralizado el borrador del decreto sobre la formación permanente del profesorado que la Consejería de Educación presentó a finales del pasado mes de septiembre y que, entre otras novedades, establecía la figura del "maestro de maestros" para aquellos docentes en activo o jubilados que tuvieran una dilatada experiencia en una determinada faceta de la profesión y quisieran transferir sus experiencias en este campo.
Según ha explicado a Europa Press el presidente del Consejo Escolar de Andalucía, Ernesto Gómez, la institución, reunida el pasado viernes 28 de octubre, decidió "retirar" de su orden del día la votación de este decreto --un paso indispensable para la posterior aprobación, en su caso, del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía-- al comprobar que sobre dicho texto no existía el suficiente consenso.
Justo la semana anterior, ha indicado Gómez, en la sesión permanente del Consejo Escolar de Andalucía, varios sindicatos avisaron de que, dada la "trascendencia y la importancia" de la nueva normativa, era necesario un periodo mayor de discusión sobre la misma, por lo que se acordó, con el visto bueno de los otros agentes sociales que componen la institución (Ampas, estudiantes y PAS, entre otros), "recomendar" a la Consejería de Educación "la posibilidad de ampliar el debate".
El presidente del Consejo Escolar tramitó entonces la solicitud y trasladó a la Administración educativa la conveniencia de "retirar" por el momento el decreto de la formación permanente del profesorado. Según Gómez, el pasado jueves 27 de octubre, justo un día antes de la reunión del Consejo, Educación se mostró favorable "a que mantuviéramos quieto el decreto porque se abriría un nuevo turno de conversaciones en aras de buscar el mayor consenso posible en un tema de esta trascendencia".
Pese a que no hay plazos previstos para este nuevo debate, sindicatos como Ustea advierten de que no será nunca antes de las próximas elecciones autonómicas de 2012, dado que se trata de una norma "compleja" y con una filosofía "muy discutible" que puede "crear problemas en los centros", algo que, según señala la organización sindical, la Consejería de Educación quiere evitar a toda costa.
Hasta la fecha, el departamento que dirige Francisco Álvarez de la Chica se ha mostrado muy partidario de abordar la formación inicial y permanente del profesorado desde una perspectiva amplia, plural y rigurosa. No en vano, creó un grupo de trabajo en el Parlamento de Andalucía que, durante algo más de siete meses, escuchó a un total de 30 agentes del ámbito educativo y elaboró, como consecuencia de este extenso debate, un dictamen con 92 recomendaciones para mejorar la formación de los que imparten clases en los colegios e institutos de la comunidad.
De este dictamen, titulado 'La formación del profesorado del Siglo XXI', han nacido alguno de los puntos del borrador de este decreto que, por ahora, ha quedado paralizado. Según explicó el consejero durante la presentación pública del mismo, la nueva normativa blindaba la formación del profesorado y garantizaba su futuro. "El objetivo es ayudar a los profesores a ser cada día mejores, que es lo que desean", aseguró.
Para ello, en relación con la formación inicial del profesorado, se preveía que la Agencia Andaluza de Evaluación Educativa acreditara a los mejores centros y docentes para que fueran ellos quienes impartieran las prácticas de los futuros maestros y profesores. Además, se abogaba por ampliar el periodo de prácticas, otorgando a esta fase el máximo número de créditos posible a los estudios de Grado y Máster.
En cuanto a la formación permanente, el proyecto de decreto introducía novedades al convertir al centro educativo en el eje en torno al cual gira la formación, ya que cada colegio o instituto contaría con un plan de formación elaborado a partir de las necesidades de su profesorado. También a los Centros de Profesorado (CEP) se les atribuía nuevas funciones: organizar sus proyectos de formación a partir de las necesidades de los centros educativos a los que dan cobertura y convertir a su profesorado en "asesores de referencia" para los centros educativos ayudándoles a elaborar sus planes de formación y la ejecución de los mismos.
Además, el borrador del decreto impulsaba que profesores en activo que destacaran en una determinada faceta de la docencia y con una experiencia reconocida se convirtieran en "maestros de maestros". Para esta labor también se preveía contar con profesores jubilados que voluntariamente quieran transferir sus experiencias. En ningún caso, eso sí, los puestos de trabajo de los Centros del Profesorado serían provistos con este personal.