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El obispo de Córdoba defiende la necesidad del matrimonio cristiano, pues se está jugando "el futuro de la familia"

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, ha defendido la necesidad de promover el matrimonio cristiano, el que conforman "un hombre y una mujer, unidos en amor para siempre y abiertos generosamente a la vida", pues se esta jugando "el futuro de la familia", que es "uno de los puntos de apoyo más importante de nuestra civilización", teniendo en cuenta que "el matrimonio no es un experimento, a ver cómo sale", sino que "es una opción consciente y madura de quien entrega su vida al otro hasta que la muerte los separe".
Así lo destaca Demetrio Fernández en su carta semanal, recogida por Europa Press y referida a la celebración el próximo domingo 14 de febrero de la festividad de San Valentín, resaltando que "la belleza de la vida matrimonial, según el plan de Dios", es el resultado la unión amorosa de un hombre y una mujer, los cuales agradecen la ayuda previa que han recibido para "la preparación a su matrimonio", algo que no debe hacerse con prisas.
Así, según ha indicado el obispo, "es necesaria una preparación remota, la que acompaña el crecimiento de toda persona, pues la afectividad y la sexualidad no son temas periféricos, sino aspectos nucleares de la persona. De una correcta orientación en este campo, depende en gran parte la felicidad del hombre para toda su vida" y "la belleza del matrimonio cristiano, tal como Dios lo ha fundado, tal como Cristo lo ha santificado, merece la pena ser presentado, porque es una propuesta de felicidad también para el hombre de hoy".
De este modo, también "es necesaria una preparación próxima, cuando los novios están ya en los años cercanos a su boda", siendo preciso "ofrecer itinerarios más prolongados de formación para el matrimonio" a los novios, "que abarquen una formación más completa", lo que ha llevado a que "en algunos lugares ya se ha empezado a ofrecer cursos de un año entero (en sesiones mensuales o quincenales), para dar tiempo a la formación, al diálogo sereno sin las prisas de lo inmediato, completando los contenidos, pues el matrimonio afecta a la toda la persona y a todos los aspectos de la persona".
Por último, según ha descrito el obispo en su carta, está "la preparación inmediata", que consiste "en hacer los papeles para casarse, preparar la celebración" y atar todos los "detalles para que todo resulte bien ese día" y por eso, "la preparación tiene que venir de lejos, de antes, de más tiempo, porque el matrimonio no es un experimento, a ver cómo sale", sino que "es una opción consciente y madura de quien entrega su vida al otro hasta que la muerte los separe".
En opinión de Demetrio Fernández, "vale la pena seguir remando en esta dirección", ya que "nos jugamos el futuro de la sociedad, pues nos jugamos el futuro de la familia, uno de los puntos de apoyo más importante de nuestra civilización". De hecho, "hay quienes afirman que lo más original que ha aportado el cristianismo a nuestra cultura es precisamente el matrimonio y la familia. Por eso, es el flanco más atacado en nuestro tiempo" y, "por eso, merece la pena reforzar este flanco, si queremos construir un futuro de civilización del amor".