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Desarrollan un analgésico tan potente y menos adictivo que la morfina

Investigadores de la Unviersidad de Tulane y el Sistema sanitario de veteranos del suroeste de Louisiana (Estados Unidos) han desarrollado un analgésico tan potente como la morfina para aliviar el dolor que, a su vez, no parece generar tanta adicción o efectos secundarios como este fármaco.
En un estudio en ratones, cuyos resultados publica la revista 'Neuropharmacology', probaron diferentes variantes de una endomorfina neuroquímica que se produce de forma natural en el organismo y se dirige al mismo receptor opioide que usa la morfina para aliviar el dolor.
El problema de éste y otros fármacos indicados para tratar el dolor crónico o severo es que pueden resultar muy adictivos. De hecho, su consumo abusivo causa cada año miles de muertes por sobredosis solo en Estados Unidos.
Además, pueden causar un deterioro motor y respiratorio que puede ser potencialmente mortal, y los consumidores van desarrollando una tolerancia a su mecanismo de acción con el tiempo que favorece el riesgo de sobredosis.
Sin embargo, con este nuevo compuesto "estos efectos secundarios no se observaron o aparecieron levemente", ha destacado James Zadina, profesor de Farmacología y Neurociencia de la Universidad de Tulane.
"No hay precedentes de que un péptido pueda ofrecer tanto alivio del dolor con tan pocos efectos secundarios", ha reconocido este experto, que recuerda que en el estudio el dolor se redujo durante un periodo prolongado sin ralentizar la respiración de los roedores, cuando el uso de una dosis similar de morfina podía causar problemas respiratorios significativos. Asimismo, tampoco se observaron problemas de coordinación motora.
Los científicos realizaron varios experimentos para probar si el fármaco sería adictivo. En uno vieron que, mientras las ratas pasaban más tiempo en un compartimiento donde habían recibido morfina, con el nuevo fármaco no observaron este comportamiento. Otra prueba evidenció que los roedores se esforzaban más para conseguir la morfina que el nuevo compuesto.
Sendas pruebas que suelen servir para predecir el consumo de drogas en humanos, ha explicado Zadina, que confía en iniciar en los próximos dos años los primeros ensayos clínicos con voluntarios.