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Detectives en el ordenador del trabajo

Los ingenieros informáticos aseguran que los casos más habituales son los trabajadores que consultan portales de empleo, se descargan canciones, películas y programas, chatean y utilizan las populares redes sociales como Facebook o Twitter.
Sin embargo, hay empleados que van más allá. Los casos más graves lo constituyen los que se descargan contenido pornográfico, que en el caso de ser material pedófilo podría suponer el despido inmediato y las consecuentes penas legales.
Los consultores informáticos disponen de herramientas especializadas para detectar un uso incorrecto sin vulnerar la privacidad del empleado. También se puede controlar a qué páginas se puede acceder y a cuáles no, el tiempo que dedica a navegar, los programas que se pueden o no utilizar, el horario en que está permitido, etc.
Para controlar estos usos fraudulentos de Internet en el puesto de trabajo, las empresas deben hacer constar en los contratos que la utilización de los servicios informáticos es exclusivamente en beneficio de las necesidades laborales. De no hacerlo en ese momento, las compañías deben informar de ello mediante una circular informativa.
Si una vez conocida la norma, el trabajador no la cumple puede ser motivo de suspensión de empleo y sueldo y, en algunos casos, de despido objetivo. EPF