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Deudos de las víctimas de la dictadura brasileña exigen abrir archivos militares "secretos"

Familiares de muertos y desaparecidos por la dictadura militar brasileña (1964-1985), durante el lanzamiento del libro "Derecho a la memoria y la verdad", junto al presidente de este país, Luiz Inácio Lula da Silva, el 29 de agosto de 2007. EFE/Archivotelecinco.es
Familiares de víctimas de la represión durante la dictadura que gobernó Brasil entre 1964 y 1985 reiteraron hoy que se deben localizar y difundir todos los archivos militares, luego de que un oficial admitiera el fusilamiento de 41 guerrilleros.
"Ha quedado claro que existen archivos secretos y, si es así, deben ser localizados por las autoridades", dijo a Efe un portavoz de la Comisión sobre Muertos y Desaparecidos de la Secretaría Especial de Derechos Humanos de la Presidencia.
La versión oficial de las Fuerzas Armadas sostiene que todo lo que estaba en sus archivos ya ha sido publicado y que los supuestos documentos secretos en realidad no existen o fueron incinerados en su época.
Sin embargo, los movimientos de derechos humanos afirman que hay "archivos secretos", guardados en los propios cuarteles o por oficiales que actuaron en la represión.
Esto pareció confirmarse la semana pasada, cuando el diario O Estado de Sao Paulo reveló un documento en poder del mayor retirado Sebastiao Curió Rodrigues de Moura, que dirigió parte de las operaciones contra un movimiento guerrillero en la remota región de Sao Domingos do Araguaia, quien admitió que al menos 41 combatientes fueron capturados vivos, torturados y ejecutados.
La revelación del militar se conoció días después de que el Gobierno anunciara las primeras 44 indemnizaciones para campesinos de la zona de Araguaia que sufrieron torturas y persecuciones por sus presuntos nexos con la guerrilla, que operó entre 1971 y 1975.
Micheas Gomes de Almeida, conocido como "Zezinho do Araguaia" y uno de los ocho supervivientes de la guerrilla, dijo a Efe que las declaraciones de Rodrigues de Moura también "deberían ayudar" en la localización de los cadáveres de 58 guerrilleros que nunca aparecieron.
"Zezinho do Araguaia" recordó que esos 58 combatientes, según diferentes testimonios y denuncias, fueron en su mayoría capturados con vida, torturados, fusilados y luego enterrados en medio de la selva, en sitios jamás desvelados.
Por mandato judicial, la localización de esos restos está a cargo del Ministerio de Defensa, pese a que los familiares se oponen a que "los propios militares busquen lo que jamás han querido decir dónde está", añadió el ex guerrillero.
Los movimientos de derechos humanos han criticado que la comisión que se ocupará de la búsqueda de los cuerpos esté formada sólo por militares, y ha ignorado tanto a los campesinos de Araguaia, que han dicho tener alguna información, como a los familiares de víctimas.
Según "Zezinho do Araguaia", la búsqueda de los cuerpos por parte de los militares "acabará en nada", porque sólo "apunta a complacer a la Organización de Estados Americanos (OEA)", ante la que algunos parientes de los guerrilleros han denunciado al Estado brasileño.
En respuesta a la polémica, el Ministerio de Defensa emitió la noche de este lunes una nota oficial, en la que sostiene que realiza "los esfuerzos necesarios para garantizar el derecho a la memoria" y dice que la búsqueda de los cuerpos le fue encargada por la justicia.
La nota recuerda que en años anteriores se han organizado trece comisiones de búsqueda de los cuerpos, en las que fueron localizados restos de trece personas.
De ellas, sólo fue identificada Maria Lúcia Petit, una de las integrantes de la guerrilla, mientras que de las otras no se sabe si eran combatientes o no.