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Diseñan un método para medir el volumen de la clavícula y conocer el sexo de una persona con una fiabilidad del 94%

Un grupo de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha diseñado un método que mide el volumen en 3D de la clavícula para conocer el sexo de una persona y, por el momento, ha conseguido una fiabilidad de hasta el 94 por ciento.
"Al reproducir la clavícula en 3D se ha conseguido calcular su volumen de forma precisa, algo que hasta ahora no se había podido lograr, al no disponer de un método fiable para calcularlo sobre hueso seco", ha destacado la investigadora del departamento de Toxicología y Legislación Sanitaria de la UCM, Elena Ruiz Mediavilla, autora principal del estudio, publicado en 'Forensic Science International'.
Cuando los restos óseos se encuentran en mal estado o son insuficientes, a los antropólogos y forenses les resulta complicado averiguar a quién pertenecen. La secuenciación del ADN de los huesos resulta fundamental pero, a veces, no hay muestras más recientes con las que poder comparar los resultados.
DESARROLLO DEL MÉTODO
Para desarrollar el estudio, el equipo ha utilizado cien clavículas masculinas y femeninas procedentes de dos colecciones de la facultad de Medicina de la UCM. La primera formada por restos óseos de individuos que nacieron entre 1881 y 1973, y la segunda de sujetos nacidos entre 1941 y 1976.
A través de un 'software' específico, los científicos han recreado los huesos seleccionados en tres dimensiones y han medido las variables métricas como la longitud máxima y diferentes diámetros, así como medidas volumétricas como el volumen total, el extremo proximal, el de la diáfasis y el del extremo distal. Del mismo modo, han calculado los índices de la curvatura anterior y posterior de la clavícula desde una vista superior.
PRECISIÓN EN LOS RESULTADOS
"Los resultados muestran que la variable volumen discrimina mejor el sexo que las variables métricas", ha afirma la investigadora. La precisión de clasificar las muestras correctamente, de forma que coincidiera el sexo con el que indicaba la ficha de cada hueso, llegó al 94 por ciento en el caso del volumen de la diáfisis, seguido de un 92 por ciento de fiabilidad cuando se analizaba el volumen total.
Sin embargo, la precisión bajaba unos puntos cuando se analizaban variables métricas como la longitud máxima ya que fue fiable en el 88 por ciento de los casos.
La ventaja de este método es que, al haber digitalizado los restos, se abre la posibilidad de crear una biblioteca digital que permita a los investigadores acceder a los huesos en cualquier momento y lugar.
Además, "se abre la puerta a futuros estudios en el campo de la morfometría geométrica que se realizan sobre las imágenes 3D para comprobar si existen diferencias morfológicas además de las métricas, entre huesos masculinos y femeninos", ha concluido la investigadora.