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Disminuyen un 11% los ingresos por infarto cardiaco y un 15% por asma infantil gracias a la Ley Antitabaco

Desde la puesta en marcha de la primera Ley Antitabaco en 2005 y de la entrada en vigor de la Ley 42/2010 de medidas sanitarias frente al tabaquismo, se han reducido un 11 por ciento los ingresos por infarto cardiaco y, al menos, un 15 por ciento por asma infantil, según ha informado el Grupo de Abordaje al Tabaquismo (GAT) de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).
Además, tal y como ha apostillado el presidente de la organización, Josep Basora, se ha producido una mejoría "relevante" de la salud respiratoria de los trabajadores de la hostelería. Todo ello ha sido posible gracias a que el cumplimiento de la normativa se sitúa por encima del 95 por ciento.
Y es que, entre 2009 y 2011, la exposición de la población al humo de tabaco ambiental se redujo en un 77 por ciento en los centros de trabajo, en un 57 por ciento en los lugares de ocio y en un 31 por ciento en los hogares. Asimismo, la contaminación por partículas finas (PM 2,5) en los locales de hostelería descendió en más de un 90 por ciento tras la entrada en vigor la Ley.
"Antes de 2010 en un alto porcentaje de locales de ocio, los niveles de contaminación por estas partículas eran mucho más elevados que en los días de mayor polución en ciudades como Pekín", ha argumentado la coordinadora del GAT de semFYC, Ana Mª Furió, para informar de que, también, ha disminuido el número de fumadores en España (entre 2009 y 2014) en 1,2 millones y los que continúan con el hábito consumen menos cigarrillos al día.
EL GASTO SANITARIO DE UN FUMADOR ES UN 44% MÁS ELEVADO
Por otra parte, los expertos han recordado que el gasto sanitario de un fumador es un 44 por ciento más elevado que el de un no fumador y que, si se analizan los costes sanitarios por días de baja laboral y pérdida de productividad, una persona que fuma genera 1.200 euros más costes anuales que una que no lo hace.
"Por lo que la menor recaudación fiscal por descenso de ventas de tabaco se verá compensada por la reducción de la factura sanitaria", ha subrayado la coordinadora del GAT.
Respecto a las ventas de tabaco, desde el 2010 y hasta el 2015 han disminuido en un 50 por ciento. En este sentido, a juicio del GAT, esto se corresponde no solo al descenso de los fumadores y al menor número de cigarrillos consumidos diariamente sino, también, a la coincidencia con la crisis y con la introducción de la imposición sobre las labores del tabaco como medida para elevar su precio.
Finalmente, los expertos han aludido a la Encuesta Europea de Presupuestos Familiares que se realiza cada año y que mostró que el gasto de las familias en bares, restaurantes y cafeterías disminuyó con la crisis pero lo hizo más en los años previos a la Ley que en los posteriores.
"Además, diversas encuestas demuestran un aumento de la satisfacción de los clientes después de la ley. Por todo ello, en términos de salud pública, factura sanitaria y clima social el balance de la legislación del tabaco es muy positivo", ha zanjado Basora.