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Doce detenidos tras el desmantelamiento de una banda de albaneses que viajaba a Cataluña a aprender a robar

Arrestados como presuntos autores de 48 robos y de pertenencia a organización criminal
Los Mossos d'Esquadra han desmantelado una organización criminal albanesa que viajaba a Cataluña para aprender a robar en domicilios, pasaba en la comunidad dos o tres meses y posteriormente viajaban a otros países como París, Grecia y Alemania para continuar robando, han informado este jueves en rueda de prensa.
"Esto era una escuela de robos: venían, aprendían a robar y se iban", ha dicho el subjefe de la División de Investigación Criminal del cuerpo policial, Ramón Grasa, y ha añadido que aprendían el oficio en Catalunya y que no era extraño encontrar conocidos entre los ladrones, hermanos o primos que trabajaban juntos.
En la operación se ha detenido a 12 personas, 11 de nacionalidad albanesa y uno de nacionalidad italiana, se han registrado cuatro pisos en Barcelona y tres en L'Hospitalet del Llobregat (Barcelona), en los que se han requisado joyas, identificaciones falsas, relojes, 500 libras esterlinas, 7.800 euros y herramientas para llevar a cabo los robos, como palancas o pasamontañas.
"Robaban en casas a cuatro vientos y siempre en la misma franja horaria: entre las cinco de la tarde y las diez de la noche. Uno de ellos esperaba en el vehículo escondido y dos o tres forzaban las puertas y las ventanas", ha dicho Grasa.
La estructura era piramidal, contaban con un jefe de la banda de 48 años que reclutaba a jóvenes de su mismo país de entre 20 y 30 años, les esperaba en La Jonquera y los distribuía en pequeños grupos de tres o cuatro personas para cometer los delitos.
Alquilaban vehículos y se desplazaban a diferentes localidades de las comarcas de Cataluña para localizar casas donde entrar a robar y, cuando ya las tenían seleccionadas, fijaban el día y accedían cuando los inquilinos no estaban en el interior --aunque en algunas ocasiones se los encontraban dentro y huían--.
Los ladrones trabajaban con la colaboración de un hombre de nacionalidad italiana que regentaba dos tiendas de compra-venta de oro en la ciudad de Barcelona, los recibía en su propio domicilio fuera de horario comercial y les pagaba 20 euros por gramo de oro y, de éstos, un euro era siempre para el jefe de la organización.
El líder de la red fue identificado en 2011 y detenido en 2015: "No sabemos lo que ha hecho durante ese tiempo. Queremos pensar que estos cuatro años no ha estado aquí", ha dicho Grasa.
Las comarcas donde se han cometido los robos son Maresme, Vallès Occidental, Vallès Oriental, Bages, Osona, Anoia, Baix Llobregat, Solsonès y Alt Penedès.