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Ecologistas y juristas denuncian que el ruido en Gijón supera los decibelios permitidos

El nivel de ruido en Gijón está por encima de los decibelios permitidos por la legislación y ha aumentado en los últimos seis años, según denuncian la Coordinadora Ecologista de Asturias y la Asociación de Juristas Contra el Ruido.
Los datos del Principado indican, según estas asociaciones, que el nivel sonoro medio diario es de 67 decibelios, mientras que la ley establece un valor de 55 decibelios por lo que afirman que "con los datos de la Red de Estaciones de Control del Principado, estarían fuera de norma en materia acústica 360 días al año".
En comparación con el mapa de ruido municipal elaborado por el consistorio gijonés en 2002 el nivel de decibelios ha sido mayor conforme ha pasado el tiempo, denuncian los ecologistas.
El ruido está considerado como una forma de contaminación medioambiental, y entre los efectos que produce destacan alteraciones del sueño, estrés, irritabilidad, aumento de la presión arterial y se asocia con dificultades de aprendizaje en niños, razones por las que estos colectivos abogan por un cambio en la política del ayuntamiento.
"La Ordenanza municipal es excesivamente superficial, no contempla varias de las fuentes de ruido habituales ni medidas decididas para atajarlas" aseguran, y proponen que se fomente el uso del transporte público y la bicicleta para evitar el bullicio del tráfico, limitar el estrépito de las obras e inspeccionar "eficientemente" las industrias y actividades ruidosas.