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El Embajador de Turquía en España considera "prejuicioso y absurdo" decir que no es país seguro para refugiados

"Si piensan que Turquía no es un país seguro, pueden llevarse a los tres millones de refugiados y acogerlos en sus países", afirma
El Embajador de Turquía en España, Ömer Önhon, considera "prejuicioso y absurdo" cuestionar si el suyo es un país seguro al que los refugiados pueden ser devueltos desde la Unión Europea y opina que "no tiene sentido" plantear estas dudas cuando el Ejecutivo de Ankara gestiona ya la acogida de 3 millones de desplazados forzosos que han estado llegando a su territorio durante los últimos cinco años.
"Si piensan que Turquía no es un país seguro, pueden llevarse a los tres millones de refugiados y acogerlos en sus países", ha señalado en una entrevista con Europa Press en relación a la negociación en marcha en el Consejo Europeo que podría conllevar la devolución a suelo turco de los migrantes y refugiados que hubieran alcanzado Grecia desde allí.
La Unión Europea entiende por tercer país seguro aquel donde la vida o la libertad del refugiado no están amenazadas, donde se le proporciona acogida y protección de acuerdo a los estándares de la Convención de Ginebra y donde se respeta el principio de no devolución, es decir, que esa persona no será entregada a un cuarto Estado que no respete estas garantías.
Sobre este asunto, cuestionado por entidades como Amnistía Internacional, Önhon ha insistido en que "de ninguna manera se va a devolver a refugiados a Siria" y afirma que "hay rumores en este sentido", pero "son mentira". "Los que no han hecho nada, no han aportado nada ni han colaborado en nada en el tema de los refugiados intentan calumniar a Turquía. Hay mucho discurso rimbombante", ha señalado.
En su opinión, "en lugar de agradecer el esfuerzo a Turquía, algunos están intentando calumniar" pero "no tiene sentido recibir esas críticas cuando es un país que ha hecho tanto esfuerzo". "Cuando los países de la Unión Europea discutían si acoger o no a 160.000 personas, nosotros ya estábamos atendiendo a 2,5 millones". ha apostillado.
POLÍTICOS QUE "SE HACEN LA FOTO Y NO DAN UN DURO"
Además, critica que "hay políticos que van con un ejército de prensa, visitan los centros de acogida de Turquía, dan caramelos a un par de niños, se hacen una foto con un ancianito y dicen que han hecho lo que han podido, y luego no han hecho nada ni han puesto un duro por los refugiados".
También se muestra crítico con los Estados "que se consideran seguros" y en los que se han producido manifestaciones de intolerancia. "En Turquía no ha habido ningún incidente contra los refugiados. Si revisamos la prensa, veremos que en otros países han pegado a refugiados, han apedreado autobuses, han quemado campos de refugiados y se consideran seguros", ha ironizado.
Önhon ha defendido que desde la reforma legislativa aplicada en enero de este año, los refugiados ya tienen derecho a trabajar legalmente en suelo turco, "aunque antes ya lo hacían de forma ilegal y se sabía", y que de los 750.000 niños desplazados que están en su territorio, entre 350.000 y 400.000 "están ya escolarizados".
En paralelo, afirma que los refugiados están exentos de la prueba de acceso a la Universidad, por lo que pueden cursar estudios que además, son gratuitos, y asegura que todos, al margen de si son sirios o de cualquier otra nacionalidad, "tienen toda la cobertura sanitaria y pueden ir al hospital que quieran cuando quieran".
10.000 MILLONES DE DÓLARES GASTADOS POR ANKARA
En total, Ankara calcula que ha gastado 10.000 millones de dólares sólo en la atención a los 25 centros de acogida de emergencia con los que cuenta Turquía y en los que residen 270.000 personas en la actualidad, una cantidad que "sería el doble o el triple" si se sumasen las partidas que se han venido destinando en estos cinco años para atender las necesidades del resto de refugiados.
"En el mismo tiempo, la aportación de la comunidad internacional a Turquía ha sido de 450 millones de dólares: 450 frente a 10.000, es una cifra ridícula", ha añadido el embajador en España, para referirse a los hasta 6.000 millones que Ankara solicita a la Unión Europea en el marco del principio de acuerdo que se está negociando en Bruselas.
Önhon asegura que de recibir esos fondos, serán "integramente para los refugiados" y se canalizarán "por proyectos" estudiados previamente entre Turquía y la Unión Europea "de acuerdo a las necesidades de los refugiados". "Esto no tiene nada que ver con el presupuesto de Turquía, es sólo para ellos. Es denigrante y nada agradable oír que estamos pidiendo dinero porque es todo para financiar proyectos", ha añadido.
NINGÚN PAÍS DEBE SER UN CAMPO DE REFUGIADOS
El embajador no tiene una estimación de cuántas personas podría recibir Turquía desde Grecia en caso de salir adelante el acuerdo y tampoco conoce el modo en que se gestionará su llegada. Dice que es "muy pronto" para tener esos detalles porque la negociación no está cerrada.
Opina no obstante que "ningún país tiene que convertirse en un campo gigante de refugiados" y cree que si "es un buen acuerdo y funciona bien", Turquía no tiene por qué serlo, aunque se produjera un efecto llamada. "La gente quiere emigrar por muchas razones, lo que hay que hacer es resolver la situación en los países de origen", ha planteado.