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Encierro de 200 estudiantes contra Bolonia en la universidad Pompeu Fabra

Según ha explicado el portavoz, al centenar de jóvenes que inicialmente ocuparon la planta baja del edificio se han sumado más personas a lo largo de la noche, hasta alcanzar unas doscientas personas, que pese a las advertencias del rectorado de que serían desalojados por los Mossos d'Esquadra, han pasado la noche en el recinto.
Los jóvenes, que tienen previsto celebrar una asamblea esta tarde, están repartidos entre los pasillos, el patio interior y la biblioteca, que aunque en un principio se dijo que se cerraría, ha permanecido abierta.
El encierro se inició el jueves por la mañana cuando la cabecera de una manifestación de unos 6.000 estudiantes en contra del denominado Plan Bolonia llegó al campus de la UPF, situado en la calle Ramon Trias Fargas, junto al zoo de la ciudad.
Varios centenares de jóvenes entraron en el recinto, donde se leyó un manifiesto contrario a la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), y casi todos, menos un centenar de ellos lo abandonaron poco después.
Los estudiantes quieren permanecer encerrados en el recinto, al menos, hasta el próximo lunes para efectuar durante estos días un encuentro de asambleas de facultad, profesores, personal administrativo, institutos y movimientos sociales, y debatir sobre el futuro de la universidad y la estrategia a seguir en la lucha contra el Plan Bolonia. Los "antiBolonia" ya intentaron hace un mes encerrarse en el campus de la Comunicación de la UPF, en el distrito de Poblenou, y en aquella ocasión el rector solicitó la presencia de los Mossos d'Esquadra para que fueran desalojados.
Coincidiendo con la manifestación y este nuevo encierro de estudiantes, los rectores de las universidad públicas catalanas han asegurado que, en el ejercicio de su responsabilidad, actuarán para garantizar la normalidad académica y preservar la integridad de los espacios públicos de las universidades. A través de un comunicado de la Asociación Catalana de Universidades Públicas (ACUP), los rectores reiteran su "ineludible compromiso con una universidad pública de calidad" y aseguran compartir "la concepción de la universidad como un lugar donde caben todas las ideas que se expresen respetando los derechos de todo el mundo".Por este motivo, han asegurado que actuarán para "garantizar la normalidad académica y el buen funcionamiento del servicio público universitario" y señalan que se cuidarán de "preservar la integridad de los espacios públicos de las universidades y los usos que les son propios".
Aparece la ministra Garmendia
La ministra de Ciencia, Innovación y Tecnología, Cristina Garmendia, se comprometió el jueves por la noche a "dar una solución a todas las inquietudes" que genera la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES),  y anunció la creación de una comisión de expertos para "entender cuáles" son estas inquietudes.
Tras señalar que el entendimiento del Ministerio con los estudiantes "es cada vez mejor", Garmendia lamentó, no obstante, los incidentes violentos registrados durante las marchas de protesta contra el Plan Bolonia convocadas en varias ciudades españolas, "unas acciones violentas" que, según dijo, no tienen que ver "con el sentir general de la reivindicación de los estudiantes". 
"Me suele gustar compartir con los estudiantes, y entiendo el sentimiento, pero los estudiantes tienen que entender que la universidad no es de su propiedad, es un patrimonio de la sociedad, y la sociedad está representada en el Parlamento. La construcción del espacio europeo de educación superior se ha venido aprobando consensuadamente en el Parlamento, pero dicho esto, hay que abrir y hacer los mayores esfuerzos en el diálogo con los estudiantes", apostilló.
Tras señalar que en septiembre habrá 1.000 titulaciones en marcha adaptadas al espacio europeo de educación superior y que el resto serán en el siguiente curso, de modo que se cumplirán los plazos previstos, indicó que el Gobierno tiene que hacer "un especial énfasis" a la hora de comunicar "las bonanzas" que tiene este plan. "La paradoja es que Bolonia es uno de los aspectos que contempla con más fuerza es el aspecto social de la universidad, las becas, el aspecto igualitario, el poder compatibilizar el estudio con el trabajo", concluyó.