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España prevé gestionar 188.000 m3 de residuos nucleares, más de la mitad de muy baja actividad

España calcula que la cantidad estimada de residuos nucleares de baja y media actividad a gestionar en función de su parque nuclear será de 188.000 metros cúbicos (m3), de los que un 54 por ciento serán de muy baja actividad.
Así consta en el Informe Nacional sobre la aplicación de la
directiva europea para la gestión responsable y segura del combustible gastado y de los residuos radiactivos. El documento, de agosto de 2015, al que ha tenido acceso Europa Press, recuerda que en España los residuos radiactivos se clasifican en: residuos de muy baja actividad, residuos de
baja y media actividad (ambos son almacenados definitivamente en el Centro de Almacenamiento de El Cabril), residuos especiales y residuos de alta actividad.
Asimismo, especifica que hasta 2014 se habían generado en España un total de unos 57.300 m3 de residuos radiactivos, de los cuales 70 por ciento corresponden a residuos de baja o media actividad.
En este sentido, señala que la estimación de la generación futura de residuos radiactivos y combustible gastado se ha basado en que no se contempla la opción del reprocesado del combustible nuclear gastado y en un parque nuclear actual de cinco centrales nucleares en operación con siete reactores, una central nuclear parada (Garoña) y dos centrales es desmantelamientos. Además, se basa en una vida útil de operación de 40 años.
El informe también señala como hipótesis para esta estimación la previsión de puesta en marcha del Almacén Temporal Centralizado de combustible nuclear gastado y residuos radiactivos de alta actividad (ATC) a principios de 2018 y de un Almacén de Espera de Contenedores (AEC) a mediados de 2017, con un periodo de operación de este último de 60 años.
Asimismo, se basa en el desmantelamiento inmediato de las centrales nucleares de agua ligera a iniciar tres años después de su parada,
y con duración de siete años. En el caso de Vandellós I, se hace un previsión de ejecutar la última fase de su desmantelamiento a partir de 2030 con una duración de seis años.
El informe también explica que Enresa, como responsable de elaborar el inventario nacional, está revisando la metodología empleada hasta el momento para la estimación de las cantidades de residuos a gestionar, considerando las incertidumbres asociadas y que está previsto finalizar el ejercicio en junio de 2016, con la edición de un nuevo inventario con los datos cerrados a 31 de diciembre de 2015.