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Experto insiste en que todavía no se ha demostrado la vinculación entre la microcefalia infantil y el virus

El director médico de IVI, Antonio Requena, ha insistido en que todavía no se ha demostrado la vinculación entre la microcefalia infantil y el virus Zika y ha recordado que se están analizando los casos de bebés nacidos en Brasil durante los últimos meses, afectados por esta enfermedad, así como otros posibles diagnósticos de esta índole en otros lugares de América Latina, con el fin de establecer el alcance del virus y definir un protocolo de actuación adaptado a la casuística de cada país.
Y es que, prosigue, el virus Zika tiene un tiempo de incubación de unos 14 días desde que se produce la picadura del mosquito. A partir de entonces, en el caso de desarrollar la enfermedad, las personas afectadas pueden experimentar síntomas comunes como fiebre leve, erupciones cutáneas, conjuntivitis, dolores musculares o articulares y malestar general.
"Solo una de cada cuatro personas infectadas desarrolla los síntomas de la enfermedad, que tiene unos efectos leves y de corta duración no más de una semana para quienes la experimentan", ha señalado el doctor, para informar de que el diagnóstico del Zika se realiza mediante análisis de sangre, a través del PCR (reacción en cadena de la polimerasa), y de que a día de hoy, no existen medicamentos o vacunas para luchar contra la enfermedad.
"Aunque hay evidencias de la relación entre infección por el virus en mujeres embarazadas y la aparición de microcefalia en sus recién nacidos, no se conoce con certeza la forma en que se produce la afectación del feto ni la incidencia de esta malformación en pacientes que han contraído la enfermedad", ha insistido, para zanjar asegurando que los bebés concebidos una vez superada la enfermedad se encontrarían fuera del riesgo de infección fetal por el virus.