Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Experto urge a aprobar la reducción de velocidad en ciudad y vías secundarias para salir del "estancamiento"

El exsubdirector general de Ordenación Normativa de la DGT, Ramón Ledesma, ha urgido a aprobar la reducción de velocidad a 90 kilómetros por hora en vías secundarias y a 30 kilómetros por hora en ciudad --medidas que contempla el futuro Reglamento General de Circulación-- para continuar con la bajada de siniestralidad" registrada "en años anteriores" y evitar, a su juicio, el actual "estancamiento".
Para el experto, responsable de la puesta en marcha del carnet por puntos, el "repunte de víctimas" del que se habla ahora no es tal, sino que España se encuentra actualmente en "una zona de estancamiento de la que la única forma de pegar un salto hacia abajo es aprobar las medidas del 90 y del 30 kilómetros por hora".
En una entrevista concedida a Europa Press, Ledesma ha señalado que España es el quinto país del mundo en siniestralidad vial, por delante de países como Francia o Alemania, a los que, dice, se les "saca mil vueltas". Sin embargo, ha reconocido que los puntos débiles existentes que habría que paliar para alcanzar el número uno son las dos medidas anteriormente mencionadas.
"El problema en autopistas está ya solucionado, la gente vigila mucho su velocidad, pero hace falta más vigilancia en las carreteras convencionales y en la vía urbana", ha señalado.
A su juicio, en las vías secundarias, que actualmente tienen límites de 100 kilómetros por hora, se puede reducir entre un 15 y un 20 por ciento la siniestralidad si se reduce el límite a 90 kilómetros por hora. Ledesma ha explicado que en una carretera con un solo carril por sentido es "muy peligroso" que dos coches se crucen a 100 kilómetros por hora cuando pasan tan cercanos.
"Lo ideal sería poder separar todas las calzadas, pero no se puede hacer, así que la solución es bajar la velocidad", ha indicado. "El Gobierno lo tiene en su cartera, pero tiene que sacarlo ya", ha indicado en relación al reglamento. "Por cada día que tarde en sacarlo, hay 500 jóvenes que aprueban el carné aprendiendo que el límite son 100 kilómetros por hora y que después hay que volver a enseñarles que son 90. Van a ser una generación perdida", ha insistido.
En cuanto a las ciudades, Ledesma aboga por "pacificarlas" como medida "básica" para reducir la mortalidad. "Si se baja la velocidad en la ciudad se van a conseguir resultados", ha apuntado, para recordar la "teoría de que, a 30 kilómetros por hora, fallecen el 30 por ciento de los peatones, a 50 kilómetros por hora fallecen el 50 por ciento y a 80 kilómetros por hora no se salva nadie". Por ello, el experto se ha mostrado a favor de la reducción a 30 kilómetros por hora en vías con un carril por sentido que planea la DGT.
"RECUPERAR LAS CIUDADES"
En este sentido, el experto trabaja junto a la Fundación PONS-Seguridad Vial, en un proyecto para ofrecer a los ayuntamientos una estrategia local de movilidad segura y sostenible. Un documento en el que se analizan 10 puntos, como cuántas multas se cobran en el municipio --para conocer la sensación de impunidad del ciudadano--, el plan para los vehículos de dos ruedas, si hay lugar de aparcamiento para ellos, si se cuida a los usuarios de la calzada, si existe un protocolo de atención a las víctimas o qué estrategia existe hacia la bicicleta, entre otros.
"Queremos que en las próximas elecciones los partidos políticos incorporen las estrategias locales en sus programas", ha indicado Ledesma, quien ha apuntado que no es "un trabajo fácil". "Por ejemplo, en el tema de las bicicletas, no se trata de poner unas cuantas y ya está, se trata de hablar con los vecinos, saber sus necesidades", ha apuntado. Al respecto, ha indicado que "no está nada protocolizado" y, en su opinión, "debería existir una línea de tendencia".
"Según el número de kilómetros cuadrados de un municipio, hay que valorar cuántos hay recuperados para la población y la bicicleta. Si ha avanzado el sistema de plataforma única (la eliminación de aceras) o si todo sigue igual, que significa que ese Ayuntamiento no ha hecho nada", ha explicado.
Para Ledesma se trata de "recuperar la calle para los ciudadanos". "Las calles vecinales están para vivir, no deberíamos salir con los niños agarrados porque los coches van muy rápidos", ha concluido.