Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Experto en urgencias médicas señala que la otitis y la gastrointeritis son las patologías más frecuentes en verano

El responsable de Urgencias del Hospital USP San Jaime de Torrevieja (Alicante), el doctor Juan Costell, ha explicado que las patologías "más frecuentes" que presentan los pacientes que acuden al citado servicio sanitario en época estival están ligadas a otitis externas de inicio agudo o a diferentes problemas gastrointestinales, según ha informado el centro hospitalario en un comunicado.
Costell ha manifestado que "durante los meses de vacaciones la demanda de usuarios en puerta de Urgencias aumenta, doblando las cifras de asistencia médica con respecto al resto del año", entre los cuales, las patologías "más frecuentes" que presentan "suelen ser otitis externas de inicio agudo y problemas gastrointestinales, como causa principal de ingreso".
Tal y como ha indicado el doctor, la media diaria de pacientes que requieren los servicios médicos en este departamento alcanza unas 120 asistencias por jornada, "manejando cifras entre 2.000 y 5.000 pacientes tratados mensualmente, dependiendo del mes, ya que en agosto la demanda alcanza su máximo anual", ha agregado.
A juicio de Costell, la otalgia con antecedentes de baño reciente suele ser la causa que mayor consulta asistencial provoca, y ha apuntado que estos casos "suelen tratarse de otitis externas secundarias por inmersión en piscinas o en el mar, como es habitual en esta época del año".
Según ha indicado, estas patologías son infecciones agudas del oído que se presenta en mayor frecuencia durante los meses de verano, provocadas por la acción de la humedad que produce una alteración en el epitelio del conducto auditivo externo, lo que posteriormente provoca que los gérmenes que habitualmente están en el conducto penetren, ocasionando la citada infección.
Como consecuencia, el principal síntoma es un dolor fuerte en la zona del oído y, si la enfermedad progresa, se produce supuración y estrechez del conducto auditivo junto con una pérdida de audición temporal, ya que la inflamación no deja pasar el aire.
En este sentido, el doctor ha señalado que además del tratamiento que requiere este tipo de casos, consistente en la aplicación de antibioterapia tópica, en el hospital USP San Jaime se realiza al paciente una revisión en Consultas Externas de Otorrinolaringología en el plazo de dos a cuatro días después de la visita a Urgencias, ya que esta patología puede dar muchos problemas a posteriori y conviene ser controlada.
Igualmente, ha indicado que "dentro de las medidas de prevención de una otitis es recomendable secar bien los oídos al salir de la piscina o del mar, sin empujar hacia dentro, y manteniendo limpia la zona". "Evitar la entrada de agua en los conductos auditivos por medio de tapones de silicona y nunca de cera, ya que absorben agua y pueden dejar residuos en el interior del oído. Y por último, no se debe usar bastoncillos pues lo único que hacen es acumular el cerumen en el conducto auditivo interno pudiendo provocar males mayores", ha agregado.
PROBLEMAS GASTROINTESTINALES
En cuanto a los problemas gastrointestinales, ha apuntado que aunque la demanda asistencial es menor que en los casos de otitis, la gravedad de la patología puede incluso requerir el ingreso del paciente.
Las gastroenteritis agudas suelen ir acompañadas de vómitos incoercibles, aumento en el número de deposiciones, diarreas, fiebre elevada e intolerancia oral, por lo que suelen requerir ingreso hospitalario para tratamiento con hidratación intravenosa.
"La mayor parte de estos problemas en verano tienen como origen una intoxicación alimenticia siendo el principal peligro una deshidratación severa, sobre todo en niños y personas mayores", ha relatado Costell.
En cuanto a consejos para prevenir estas situaciones, ha expuesto que es "básica" la higiene de las manos antes de preparar los alimentos y consumir, preferentemente, comida recién elaborada o bien refrigerada ya que el calor puede alterar su estado.