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Expertos coinciden en que la tecnología en el aula tiene que estar al servicio de un proyecto pedagógico

Profesores, responsables de innovación educativa de centros educativos, de editoriales y de la administración coinciden en que la introducción de la tecnología en el aula debe ir precedida de un cambio en la metodología de enseñanza y tiene que estar al servicio de un proyecto pedagógico.
Esta es una de las principales conclusiones de la mesa redonda organizada por Microsoft 'Innovación educativa con las TIC: alumnos de hoy, profesionales del mañana', celebrada este martes 31 de mayo en Madrid, y en la que el director de Educación de esta compañía, Oscar Sanz, ha subrayado que uno de los factores clave que favorecen la innovación educativa es "la actitud", tanto de profesores, como de directores e instituciones.
En la misma línea, la directora del proyecto EBI de la Fundación Iruaritz-Lezama, Isabel Solana, ha destacado que para que un centro sea innovador no sólo necesita tecnología, sino "un deseo de ser creativo, de hacer algo distinto que le diferencie de otros".
"Todos los profesores son innovadores, pero necesitan el apoyo decidido de la dirección", ha advertido el director del centro de innovación GSD del colegio Gredos San Diego, Andrés González, una reflexión con la que ha coincidido el director general de Innovación, Becas y Ayudas de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, Ismael Sanz, que apuesta por el "liderazgo del equipo directivo" para que la innovación en el centro "esté coordinada".
Para la directora de Proyectos y Desarrollos de Santillana, Manuela Lara, la tecnología ha supuesto la "apertura de los centros y la generación de redes muy importantes" que han dado mayor visibilidad al trabajo que hacen las instituciones educativas a la hora de intentar este cambio metodológico, aunque ha insistido en que las buenas prácticas se deberían documentar más para "evitar experimentos".
Otro de los invitados a esta mesa redonda, el profesor de Secundaria del colegio Amorós de Madrid José Fernando Juan Santos ha incidido en que la tecnología no sólo permite a los alumnos "crear un mundo distinto", sino también "un aula distinta; una visión diferente de la educación".
"La innovación se apoya en las nuevas tecnologías y favorece un aprendizaje colaborativo", ha indicado el maestro de Primaria y responsable de Sistemas del Colegio Árula de Madrid, David Bravo, que ha añadido que "cuando ya se tiene el cambio metodológico, es fácil introducir la tecnología".
Sobre el profesorado, los ponentes han incidido en la necesidad de que se les proporcione las herramientas y formación necesarias y, en este sentido, González ha propuesto la creación de un observatorio de innovación educativa en los centros formado por tecnólogos y pedagogos.
También han insistido en la autonomía de los centros educativos para poner en marcha sus propios métodos, que, según el representante de la Consejería de Educación, "tienen que ser evaluados"; y en que los docentes asistan a clases de otros profesores, una práctica muy común en países con sistemas educativos punteros, pero minoritaria en España.
La innovación metodológica y educativa por sí misma no tiene sentido si no va acompañada del apoyo de toda la comunidad educativa y de un "impulso normativo", ha indicado el director de Educación de Microsoft, una reflexión compartida por la mayoría de los miembros de la mesa. "Existe el caldo de cultivo y quizá sea el momento en que la administración reaccione", ha apostillado Lara.