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Felipe VI retoma su agenda tras las vacaciones recibiendo en audiencia al investigador Pedro Alonso

El investigador recibió en 2008 el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional
El Rey Don Felipe ha recibido este jueves en audiencia en el Palacio de La Zarzuela al director del Programa Mundial para la Malaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Pedro Luis Alonso, retomando con este encuentro su actividad institucional pública tras las vacaciones estivales.
Alonso, que fue nombrado por la OMS el pasado mes de julio y que asumirá sus nuevas funciones el próximo 13 de octubre, fue galardonado en 2008 con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional tras años de trabajo en el ámbito sanitario e investigador en su lucha contra la malaria.
Además, forma parte desde 2011 del Comité Asesor de la OMS en Políticas de Malaria y es el director del Comité Científico de la Estrategia Técnica Mundial contra la Malaria, que aún está en elaboración. Actualmente, es director del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), jefe del servicio de Salud Internacional y Medicina Tropical del Hospital Clínic de la misma ciudad, y catedrático de la Universidad de Barcelona.
Alonso ha trabajado durante el último cuarto de siglo en la prevención y tratamiento de esta enfermedad tropical, y últimamente se ha centrado en la elaboración de una vacuna, la RTS,S. En 1996, con apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Pedro Alonso puso en marcha el Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM) en Mozambique.
El pasado abril, la OMS presentó un manual sobre cómo actuar para erradicar la malaria aplicando estrategias que han dado excelentes resultados en muchos países y que han permitido salvar la vida a 3,3 millones desde el año 2000.
EL PROBLEMA DE LA MALARIA
La malaria es una enfermedad que se transmite a través de la picadura de un mosquito que ataca de noche, por lo que puede ser prevenida a través del uso de repelentes y de mosquiteras impregnadas con insecticida.
Desde el año 2000 se ha reducido la mortalidad por malaria un 42 % en el mundo y de un 49 por ciento en África, continente donde la enfermedad tiene más incidencia. Se estima que en 2012 se registraron 207 millones de casos de malaria en el mundo, y de ellos, murieron 627.000, de los que 482.000 eran niños menores de cinco años. El 90 por ciento de las muertes se registran en África Subsahariana.
En América Latina hubo en 2012 unos 790.000 casos de malaria, que derivaron en 800 muertes. Una década antes, en 2002, el número de casos en América Latina ascendía a 1.606.000, y el número de decesos a 1.700.
En 2013 se registraron casos de malaria en 97 países, por lo que se calcula que en el mundo 3.400 millones de personas -la mitad de la población mundial- está en riesgo de contraer la enfermedad, y de ellos, 1.200 millones tienen un "alto riesgo" de contagio.