Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Fernández Díaz insiste en que el inmigrante que grabó Prodein no estaba herido y "simulaba estar inconsciente"

El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, ha insistido en que el inmigrante que supuestamente estaba semiinconsciente al ser devuelto a Marruecos a mediados de este mes, y cuyo caso denunció la ONG Prodein a través de una grabación, no estaba herido y "simulaba estar inconsciente".
"Es absolutamente falso que esa persona estuviera herida y nada, se ha llegado a decir que a esa persona se le extirpó un riñón, y se había llegado a decir que estaba muerto. Todo es falso, estaba haciendo resistencia pasiva, estaba simulando que estaba inconsciente o en una situación de mayor gravedad pero es falso", ha sentenciado hasta en un par de ocasiones el titular de Interior preguntado por este asunto en declaraciones a los medios en los pasillos del Congreso.
A partir de ahí, Fernández Díaz ha defendido que en la cuestión de los delitos entran los jueces, y no él, que es quien tiene el deber de apoyar las actuaciones que está emprendiendo la Guardia Civil en la valla fronteriza, en una misión "muy difícil" y con "poca comprensión social".
"Todo es mentira y nadie ha exigido responsabilidad a quien lo dijo y acusó a la Guardia Civil. Todos los medios y personas que dieron pábulo a esa personas no han rectificado. Conviene que tengamos presente que en esta situación tan delicada de Ceuta y Melilla no es oro todo lo que reluce y al lado de personas desesperadas como los inmigrantes que buscan un futuro mejor hay mafias que se aprovechan esta situación", ha recalcado Fernández Díaz.
Ante esta situación, el responsable de Interior ha advertido de que la alternativa que queda es que entren en España decenas de miles de personas de forma ilegal. "Puede ser comprensible humanamente pero espero que alguna persona me diga que está de acuerdo con eso", ha concluido el ministro.