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Fundació Bofill dice que nunca ha cuestionado el Informe Pisa 2009

La Ocde asegura que la fundación cometió un "error de interpretación"
El director de la Fundació Jaume Bofill, Ismael Palacín, ha salido este jueves al paso precisando en un comunicado que su institución nunca ha cuestionado el valor del Informe Pisa 2009 de la Ocde, después de un comunicado de la misma Ocde que asegura que la muestra catalana es válida.
En rueda de prensa el martes, la fundación alertó de que la muestra del último informe era "distorsionada y con déficits importantes" al excluir a demasiados alumnos con bajos resultados educativos, por lo que las conclusiones seguramente fueron mejores que en la realidad.
Según ha explicado Palacín a Europa Press, la fundación ha tenido conocimiento del comunicado de la Ocde a través de la prensa, ya que en ningún caso la institución ha contactado con la fundación.
"En ningún momento hemos cuestionado la representatividad de la muestra", defiende el comunicado, en el que asegura que si fuera así no habría explotado estos datos para publicar un informe, a lo que añade que el prestigio de la Ocde avala su confianza en la muestra.
DEBATE ZANJADO
Con estas apreciaciones, Palacín ha dado por zanjado el debate, ya que la fundación inicialmente aseguró que la muestra "podría haber tenido influencia en los resultados finales", y en su comunicado la Ocde asegura que la distorsión de la muestra ha tenido una influencia mínima en el resultado, lo que elimina las suposiciones del estudio, ha aseverado.
"Nos pareció necesario reflejar que el propio informe de la Ocde señala que las normas de muestreo usadas en Pisa permiten a los países excluir hasta a un 5% de la población", ha defendido el director de la fundación, que ha justificado que siempre se analiza la composición de la muestra, que en este caso excluyó a un 6% de los alumnos.
Asimismo, Palacín ha asegurado que era el deber de la fundación constatar la distorsión de la muestra: "Pero no esperábamos que el debate se centrara en esto", y ha defendido que los resultados del informe son muy relevantes a pesar de que una nota metodológica sobre la muestra se ha convertido en el centro de la noticia y ha puesto en duda el valor de la encuesta y le ha atribuido intencionalidad a la distorsión, ha dicho.
En un comunicado enviado el miércoles, la Ocde aseguraba que Catalunya cumple con los estándares de la muestra de Pisa 2009, por lo que sus resultados son "internacionalmente comparables".
La organización ha defendido que las características de la muestra y las tasas de exclusión en Catalunya son también muy similares a las de anteriores evaluaciones Pisa, por lo que ha atribuido las afirmaciones de la Fundació Jaume Bofill a una "interpretación errónea de los datos sobre las tasas de exclusión".
Para la Ocde, los datos clave son que Catalunya, como Murcia, son "representantivos" de la población estudiantil de 15 años de edad escolarizada en 2009, y no hay razones para creer que existen irregularidades en la muestra ni en la recogida de datos.
Concretamente, 24 estudiantes fueron descartados porque no eran elegibles; otros 85 fueron excluidos debido a circunstancias "excepcionales", como la discapacidad funcional o de aprendizaje --37 de éstos se eliminaron por barreras con el idioma--.
Se excluyeron estudiantes según las categorías de discapacidad intelectual, funcional y con un dominio limitado de la lengua de evaluación, principalmente.