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La Fundación ALCER lanza una campaña para prevenir la enfermedad renal crónica a través de una vida saludable

La Federación Nacional ALCER ha lanzado, con motivo de la celebración del Día Mundial del Riñón, la campaña 'Mueve los pies. Que los riñones no detengan tu futuro' con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre la importancia que tiene llevar un estilo de vida saludable para prevenir la aparición de la enfermedad renal crónica.
"Mantente en forma y activo, come alimentos saludables para asegurar una buena nutrición y un buen control de tu nivel de azúcar en sangre, revisa tu presión arterial, mantén tu peso bajo control, realiza una saludable ingesta de líquidos, no fumes y no tomes pastillas sin control médico", ha recomendado la organización.
En este sentido, el presidente de la Federación Nacional ALCER, Jesús Molinuevo, ha subrayado la importancia de prevenir la enfermedad tanto en jóvenes como en niños a través de políticas públicas que fomenten hábitos de vida saludables en alimentación, ejercicio físico y apostando por la investigación.
Y es que, tal y como ha recordado, muchas de las enfermedades renales en niños son genéticas o hereditarias, por lo que ha insistido en la importancia de fomentar la detección precoz de la misma para que los profesionales de trabajo social y de la Psicología puedan trabajar con tiempo con ellos y sus familias con el fin de ayudarles en todo el proceso de adaptación y progresión de la enfermedad.
"La forma de detectar la ERC en niños/as, es realizar pruebas de función renal, fundamentalmente la determinación de creatinina y osmolaridad en orina. Es importante conocer que la infección urinaria en pediatría puede ser la primera manifestación de una anomalía estructural y que las alteraciones comprobadas de la orina (proteinuria, hematuria) necesitan un estudio de función renal", ha apostillado la jefa del servicio de Nefrología Pediátrica del Hospital Materno-infantil La Paz de Madrid, Laura Espinosa.
IMPACTO PSICOSOCIAL EN EL MOMENTO DEL DIAGNÓSTICO
Asimismo, el psicólogo de la federación, Julio Bogeat, ha comentado que el diagnóstico de la enfermedad renal crónica lleva consigo un "ineludible" impacto psicosocial tanto en niños/as como familiares y/o cuidadores. La gestión de este impacto depende en gran medida de la atención y el cuidado en estos dos niveles.
De hecho, tanto la persona con enfermedad renal como sus acompañantes atraviesan en este momento un proceso de duelo ante la pérdida de la salud que debe ser tratado de la mejor forma posible. Es necesario la atención temprana a través del equipo multidisciplinar (psicólogo y del trabajador social), tres grandes emociones que entran en el proceso de duelo que vive el paciente; miedo, tristeza e ira.
Cada una de estas emociones tiene el propósito de adaptarnos al medio y poder "sobrevivir" a la nueva realidad. El problema es que si no se tratan adecuadamente pueden degenerar en diferentes patologías que pueden redundar en una dificultad añadida a la enfermedad renal y que puede producir en un aumento de los costes sanitarios.
"La enfermedad renal en niños es tremenda puesto que les va a acompañar durante el resto de su vida, necesitando durante su ciclo vital de niños, jóvenes y adultos de más de un trasplante para poder mantener una calidad de vida adecuada. La aceptación de la enfermedad supone un esfuerzo especial de adaptación social y gestión emocional en los jóvenes y sus familias. Los sistemas sanitarios modernos deben de estar preparados para atender a estos pacientes no sólo en el ámbito clínico si no que también en el social y emocional, debemos de tender a la humanización de la sanidad preocupándonos antes de los enfermos que de las enfermedades", ha zanjado Molinuevo.