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Fundación Renovables celebra la petición del Congreso de prohibir el 'fracking' y pide el cierre de nucleares y carbón

La Fundación Renovables ha celebrado la iniciativa parlamentaria aprobada por el Congreso este martes 29 de marzo, en la Comisión de Industria, Energía y Turismo, por la que insta al Gobierno a prohibir la técnica de la fracturación hidráulica, más conocida como 'fracking', uno de los procedimientos de extracción de combustibles fósiles "más peligrosas", según señala la entidad.
Asimismo, la Fundación insta a los grupos parlamentarios a "dar urgentemente nuevos pasos" para acordar el cierre "de forma progresiva pero urgente" de centrales de carbón y nucleares, según ha ha manifestado el presidente de la entidad, Domingo Jiménez Beltrán.
Para la entidad, las centrales nucleares son "insostenibles" y "muy peligrosas" y considera que este cierre debe producirse en el momento en que finalice la licencia de operación de la que disponen en la actualidad y la última de las cuales expira en 2024.
En cuanto a las centrales de carbón, considera que debería concretarse un plan de cierre progresivo en 2016, y que en todo caso se debería producir antes de 2025, para alcanzar así un escenario energético eficiente y 100% renovable en el año 2050.
Además del cierre de las centrales de carbón y nucleares, Renovables también pide el fin del uso de todos los combustibles fósiles y el abandono de la minería, que debe ir acompañado de planes de "transición justa", tal como ha validado la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Con respecto al 'fracking', la Fundación también insta al Congreso a acordar la prohibición de la importación de gas natural procedente de esta técnica, ya que, según la entidad, las emisiones de metano lo hacen equivalente a apostar por el carbón. Además, la entidad califica de un "completo sin sentido" que se permitan nuevas prospecciones para extracción de combustibles fósiles, así como la explotación de yacimientos, por las "negativas consecuencias" medioambientales que producen las energías no renovables.
Según recuerda la Fundación, el 'fracking' es una técnica de fracturación hidráulica que consiste en romper la roca del subsuelo de esquisto y liberar el gas y el petróleo en ellas retenido.
Este proceso implica la producción de enormes cantidades de aguas residuales, fuertemente cargadas de productos químicos tóxicos, de las que la industria se deshace mediante su inyección subterránea. Esto ha provocado el incremento de la sismicidad inducida en los terrenos donde se ha practicado el 'fracking', un hecho reconocido por el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), concluye.