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Greenpeace analiza la contaminación de las aguas marinas de Fukushima en el quinto aniversario del accidente

Greenpeace ha iniciado una investigación científica en las aguas cercanas a la central nuclear de Fukushima Daiichi (Japón) para determinar el impacto de la radiactividad en el mar, cuando se cumplen cinco años del accidente, según informa la organización ecologista.
Los trabajos se están llevando a cabo con el apoyo de un barco de investigación y un robot submarino equipado con un espectrómetro sensible a rayos gamma, con el que se están tomando muestras de sedimentos del fondo marino.
Las investigaciones continuarán durante el mes de marzo y se llevarán a cabo a lo largo de la costa de la prefectura de Fukushima, incluido el radio de 20 kilómetros de la central nuclear de Fukushima Daiichi. El equipo de Greenpeace cuenta con el apoyo de científicos del laboratorio independiente de Chikurin-Shya en Tokio, y del ACRO de Francia.
Coincidiendo con el comienzo de este proyecto, Greenpeace señala que el exprimer ministro japonés, Naoto Kan, ha navegado por la zona a bordo del barco 'Rainbow Warrior', que también se encuentra en este área. Naoto Kan se encontraba al mando del país en el momento del accidente, cuyas consecuencias le llevaron a apoyar el cierre de las nucleares.
"Antes del accidente de Fukushima pensaba que la avanzada tecnología japonesa impediría un suceso como el de Chernóbil, pero no fue así y tuve que enfrentarme a una crisis que pudo conllevar la evacuación de cerca de 50 millones de personas que estaban en riesgo, lo que sin duda me hizo cambiar de opinión", ha declarado Kan a bordo del barco de Greenpeace.
Por ello, se ha mostrado en contra no "correr un riesgo tan grande". "Es mucho mejor desarrollar las energías renovables, mucho más seguras y baratas, y con un potencial de negocio mayor", ha añadido.
Greenpeace denuncia que Tokyo Electric Power Company (TEPCO), la compañía propietaria de Fukushima Daiichi, ha producido más de 1,4 millones de toneladas de agua contaminada con radiactividad en sus intentos de enfriar los cientos de toneladas de combustible en los reactores 1, 2 y 3 de Fukushima Daiichi.
CONTAMINACION DURANTE 300 AÑOS
La organización ecologista explica que, además de las emisiones iniciales de los residuos nucleares líquidos que se hicieron las primeras semanas del accidente y las emisiones diarias procedentes de la planta, la contaminación también llega desde tierra a través de los ríos hasta el océano Pacífico, y esto continuará así al menos durante 300 años.
"El desastre de Fukushima es la mayor liberación de radiactividad en el medio marino de la historia y hay una necesidad urgente de comprender los impactos de esta contaminación sobre el mar", ha comentado Shaun Burnie, experto nuclear de Greenpeace Alemania que participa en las investigaciones.
"TEPCO no pudo evitar una fusión múltiple en los reactores y cinco años después, el desastre continúa y aún no tiene ninguna solución creíble para afrontar el problema de los vertidos al mar", ha añadido.
Por su parte, la responsable de la campaña antinuclear de Greenpeace España, Raquel Montón, que se encuentra en Fukushima colaborando en las labores de investigación ha asegurado que "es una utopía pensar que se puede restaurar una zona contaminada con radioactividad". "Las centrales nucleares producen residuos radiactivos que no pueden ser eliminados y mucho menos cuando se extienden en el medio ambiente debido a un accidente", ha lamentado.