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Greenpeace advierte del aumento de fenómenos meteorológicos extremos por el deshielo en el Ártico y pide su protección

La organización ecologista Greenpeace ha advertido de que los fenómenos meteorológicos extremos serán más frecuentes en todo el mundo, a consecuencia de los efectos del cambio climático sobre el océano Ártico, cuyo ecosistema se está calentando "más del doble de rápido que en cualquier otra región del mundo", de modo que la superficie total de hielo marino en el verano Ártico ha disminuido en los últimos 30 años.
Con motivo del Día Mundial de los Océanos, que se celebra este miércoles, la ONG ha publicado un informe sobre los efectos de este fenómeno en el Ártico que es "parte integral de los sistemas climáticos globales".
En ese marco, junto al informe, la ONG ha realizado una serie de imágenes artísticas en las que se puede observar el impacto de los futuros efectos del clima en todo el mundo, inspiradas en las evidencias del informe.
El informe revela las "notables" alteraciones que se están produciendo en la trayectoria de las tormentas, en la corriente del chorro así como la circulación de los océanos del norte.
El trabajo 'Lo que pasa en el Ártico no se queda en el Ártico', elaborado por la Universidad de Exeter para Greenpeace incorpora las conclusiones de los estudios y modelos de observación más recientes sobre el impacto del efecto climático en el ecosistema Ártico y sus consecuencias sobre el resto del planeta.
En concreto, advierte de que la desaparición del hielo marino tendría como consecuencia el incremento del nivel del mar y cambios en los patrones meteorológicos del hemisferio norte según la literatura científica actual.
En concreto, la responsable de Investigación de Greenpeace, Sara del Río, ha destacado que "no parece haber ninguna duda" de que el calentamiento de la región del Ártico es un importante factor que contribuye a los patrones meteorológicos de latitudes medias.
ES "URGENTE" PROTEGER EL ÁRTICO
Así, ha añadido que aunque los científicos están tratando ahora de comprender mejor la influencia en los procesos atmosféricos complejos de los polos, en virtud del principio de precaución, "es extremadamente urgente tomar medidas para combatir el cambio climático y para proteger el Ártico".
El informe apunta que esta influencia del cambio climático en el Ártico se producirá de forma "geográficamente desigual", por lo que los veranos podrían ser secos y muy cálidos en algunas zonas, mientras que en otras regiones podrían sufrir el efecto contrario y volverse más húmedos.
Asimismo, recuerda que el medio ambiente del Ártico es "parte integral" de los sistemas climáticos globales y que se han producido ya "alteraciones notables". Del Río ha añadido que el bloqueo de las ondas planetarias atmosféricas dan lugar a patrones climáticos "atascados" que provocan un clima "más persistente" en un lugar determinado.
De hecho, el trabajo advierte que estos cambios "parecen estar influyendo en el clima a través de las latitudes medias, con profundos efectos en la vida diaria".
A ese respecto, Del Río ha subrayado que se están produciendo una serie de fenómenos climáticos sin precedentes en la última década, como grandes tormentas, sequías, olas de calor, inundaciones e inviernos con nevadas récord. "La modelización del clima sugiere que estos fenómenos meteorológicos extremos serán cada vez más comunes en el futuro, causando grandes pérdidas humanas y económicas", ha agregado.
EFECTOS DIRECTOS EN EL ÁRTICO
El ecosistema del Ártico se calienta más del doble de rápido que cualquier otra región del mundo y la superficie total de hielo marino de verano en el Ártico ha disminuido "sustancialmente" en las últimas tres décadas. Además, el volumen de hielo marino se ha reducido de manera "aún más acentuada", lo que significa que más calor se intercambia entre el océano Ártico y la atmósfera circundante y que la capacidad de reflejo del hielo (albedo de la superficie) se reduce en una espiral perniciosa.
Por otra parte, el informe señala que el deshielo del permafrost está provocando la liberación de gases de efecto invernadero como el CO2 que estaba retenido, acelerando más el cambio climático global.
Igualmente, el estudio advierte de que el retroceso del hielo conlleva otros peligros para el océano como la pesca industrial, el aumento del transporte marítimo y la explotación de hidrocarburos que ven el espacio hasta ahora inaccesible y virgen del Ártico una región llena de oportunidades.
Pese a todo ello, el Ártico sigue siendo uno de los océanos menos protegidos del mundo y Greenpeace reclama la creación de un Santuario Ártico, es decir, una zona de alta protección en la que se prohíban todas las industrias extractivas en las aguas internacionales alrededor del polo norte.
Precisamente del 20 al 24 de junio en Tenerife se reunirá la Comisión OSPAR, que rige la cooperación internacional para la protección del medio marino del Atlántico Nordeste. En la cita se decidirá si se crea un área protegida en las aguas internacionales del Ártico sobre las que tiene competencia, un área que equivale a la extensión del Reino Unido.
Greenpeace recuerda que la decisión se tomará tras el reconocimiento del comité científico de OSPAR de que hay suficientes evidencias del alto valor ecológico de esta región y de que existe un grave proceso de deshielo debido al cambio climático con la consiguiente afección a los recursos naturales.
Finalmente, la organización ha destacado que quiere recopilar "el mayor número" de apoyos de personas de todo el mundo para que envíen sus razones para salvar el Ártico a través de la página de Internet www.voicesforthearctic.org.