Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La Guardia Civil detiene en Murcia a un taxista que quintuplicaba la tasa máxima de alcoholemia para conducir

Arroja un resultado de 0,78 mg/l de alcohol, cuando el límite máximo permitido para los conductores profesionales es de 0,15 mg/l
La Guardia Civil de la Región de Murcia ha detenido a un taxista con una tasa de alcohol cinco veces superior a la máxima permitida. El ahora arrestado, como presunto autor de delito contra la seguridad vial, se desplazó hasta el Puerto de la Cadena para recoger a una familia a la que se le había averiado su vehículo y tenía que ser trasladada hasta Toledo, según han informado fuentes del Instituto Armado.
La actuación tuvo lugar después de que agentes del Sector de Tráfico de Murcia, que se encontraban realizando servicio de vigilancia de carreteras con motivo de la Operación Especial de Tráfico Retorno de Verano 2013, observaran la presencia de un vehículo que se encontraba averiado en el arcén derecho del kilómetro 156 de la autovía A-30 sentido Albacete, en pleno Puerto de la Cadena, y que representaba un evidente riesgo para la circulación debido a la densidad de vehículos que circulaban a esa hora y las especiales características de la carretera en dicho punto.
Por ello, los guardias civiles procedieron a regular el tráfico y señalizar adecuadamente la presencia del vehículo averiado, que iba ocupado por una familia compuesta por un matrimonio y sus tres hijos menores de edad que, tras haber finalizado sus vacaciones en la costa murciana, regresaban hasta su domicilio en Toledo. Además, los agentes facilitaron la evacuación tanto del turismo inmovilizado como de sus ocupantes.
Durante la intervención y mientras esperaban la llegada de un taxi facilitado por la aseguradora del vehículo averiado, su conductor recibió dos llamadas del taxista que venía a recogerlos, apreciando en estas conversaciones varias incoherencias que le hicieron alarmarse y dudar de su profesionalidad, por lo que solicitó a los agentes que permanecieran en el lugar hasta su llegada para verificar si se encontraba en condiciones de conducir.
Una vez que el taxi llegó al lugar, la patrulla de la Benemérita pudo comprobar cómo su conductor se bajó del vehículo con claros síntomas de encontrarse bajo la influencia de sustancias incompatibles con la conducción, ya que caminaba de manera vacilante, sufrió algún traspiés y desprendía un fuerte olor alcohol en su aliento, por lo que fue sometido a las preceptivas pruebas de detección alcohólica, en las que arrojó un resultado de 0,78 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, cuando el límite máximo permitido para los conductores profesionales es de 0,15.
Por este motivo se procedió a su detención como presunto autor de delito contra la seguridad vial, por conducir con una tasa de alcohol superior a la legalmente establecida (0,60 mg/l), y fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción número 8 de Murcia.
Este tipo de delitos se encuentran recogidos en el Código Penal y pueden ser castigados con penas que van desde la prisión de tres a seis meses o a la multa de seis a 12 meses y trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, y, en cualquier caso, a la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.