Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Guardia Civil y Policía cuentan con unos 100 efectivos para responder a intentos de salto en grupo de frontera de Ceuta

La Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta, que tiene la competencia de custodia de la frontera, y la Jefatura Superior de la Policía Nacional de la ciudad autónoma cuentan con alrededor de un centenar de funcionarios especializados para responder ante cualquier intento de salto en grupo por parte de migrantes indocumentado desde territorio marroquí.
No obstante, ninguno de ellos tuvo que intervenir este lunes para contener a los 400 subsaharianos que intentaron acercarse hasta la zona más llana del doble vallado, en las inmediaciones de los polígonos comerciales del Tarajal, donde fueron rechazados por los agentes del Reino alauita.
Según han explicado fuentes policiales a Europa Press, la Benemérita dispone actualmente de dos Módulos de Intervención Rápida (MIR) con un total de 40 efectivos, veinte menos de los que llegó a tener en verano para encargarse también de la regulación del tránsito generado por la Operación Paso del Estrecho (OPE).
La Jefatura Superior tiene a su servicio un grupo de la Unidad de Intervención Policial (UIP) que, con aproximadamente 50 funcionarios, se encarga de forma cotidiana de la ordenación del flujo de porteadores por la frontera del Tarajal, los polígonos comerciales anexos y el 'puente del Biutz'.
Esta dotación permanece "en alerta" por si su colaboración fuese requerida para apoyar al Instituto Armado ante la "preocupación" generada por la presencia de "unos 2.000 subsaharianos" en el entorno más cercano a Ceuta.
El delegado del Gobierno en la ciudad autónoma, Francisco Antonio González Pérez, ha destacado que el número de indocumentados se ha "multiplicado" durante las últimas semanas, volviendo a cifras cercanas a las de la primavera pasada, cuando hasta el 4 de marzo se registraron intentos de entrada irregular en grupo de hasta un millar de migrantes después de que en la del 6 de febrero perdiesen la vida 15 en la playa del Tarajal.
Desde entonces las autoridades han instalado malla antitrepa en los tramos del vallado fronterizo más accesibles a pie desde territorio marroquí, los que rodean los polígonos comerciales del Tarajal y las instalaciones de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV).
La Delegación del Gobierno también ha colocado compuertas hidráulicas sobre el arroyo seco que corre en paralelo al perímetro fronterizo en su extremo sur, el que desemboca en el espigón del Tarajal, para que en caso de detectarse un movimiento de migrantes parecido al del 6 de febrero pueda impedirse su llegada al mar.
Los proyectos para ampliar y reforzar los espigones fronterizos del Tarajal y Benzú, que en el primer caso puede rodearse a pie con marea baja, "ya están terminados", según fuentes de la Administración General del Estado, y su ejecución está pendiente de su licitación y adjudicación.