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Hermana Paciencia: “El ébola no es un problema sólo de África”

Después de superar el ébola en un centro de aislamiento en Liberia, la hermana Paciencia Melgar se ha convertido donante de plasma para ayudar a otras personas a superar la enfermedad. La misionera de la orden de la Inmaculada Concepción advierte de que “el ébola no es un problema sólo de África, es de todos” y ha suplicado “a todos los países de los cinco continentes q se involucren en la lucha contra la epidemia que es un enemigo peligroso”.

En una rueda de prensa ante numerosos medios de comunicación, la hermana Paciencia ha narrado su experiencia en Liberia tanto en la atención a los enfermos como en su propio padecimiento de la enfermedad. La misionera ha advertido de que “el ébola no es un problema sólo de África, es de todos”.
“Suplico a todos los países de los cinco continentes que se involucren en la lucha contra la epidemia”, ha añadido, “que es un enemigo peligroso, que no sólo ataca a los países africanos”. La hermana ha pedido unir “fuerzas para vencer la batalla, unamos nuestras fuerzas por el bien común, confío en q los países más influyentes apoyen al 100% esta causa porque este no es un problema sólo de África”.
Sobre su experiencia en el centro de aislamiento de Monrovia, donde logró superar la enfermedad, Paciencia ha explicado que “es una experiencia única e inolvidable que será difícil borrar de mi mente, en ningún momento pensé que me iba a morir, ni cuando me llevaron al centro de aislamiento, en ningún momento me faltó paz y serenidad”.
Paciencia alerta sobre las condiciones en los países más afectados por el ébola, “hace falta más recursos humanos y materiales”, explica, “en el centro había pacientes que necesitan oxígeno y no había, teníamos un solo baño para más de 30 personas, eso no es higiénico”. “No es un lugar adaptado para recibir pacientes”, continúa, “pero es lo que había, las camas son camillas estrechas, había pacientes en colchones en el suelo, ves cómo cada día tu vecino de cama muere y es horroroso, escuchas cada día los gritos de auxilio de la gente y no siempre está presente el personal porque el traje es caluroso y una vez que atienden a los pacientes se van”.
“No le guardo rencor a nadie”
Sobre su traslado a España cuando enfermó, la hermana Paciencia asegura que “no le guardo rencor a nadie por no haberme traído a España cuando estaba enferma porque no soy española, ahora me alegro de estar aquí y poder hacer el bien”. Aunque sí que considera que si hubiera llegado antes habría podido ayudar al misionero Manuel García Viejo a superar la enfermedad.
La hermana ha explicado que ha donado plasma dos veces y que “si me siguen necesitando estoy dispuesta a seguir donando para salvar otras vidas”. En virtud de los protocolos se desconoce si su plasma ha sido suministrado a Teresa Romero por lo que la misionera afirma que “no se si se recuperó por mi plasma, pero estoy muy contenta de que se haya podido recuperar de la enfermedad”.
Paciencia ha mandado un mensaje de apoyo a la auxiliar de enfermería contagiada en España, “animarla, decirla que es una gran mujer y agradecerla su generosidad y entrega”.