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El Hospital Infanta Cristina de Badajoz implanta el primer marcapasos sin cables de España

El Hospital Infanta Cristina de Badajoz se ha convertido en el primer hospital español en implantar un marcapasos sin cables, que se coloca directamente en el corazón evitando el bolsillo quirúrgico, la cicatriz y los electrodos (cables) que precisan los marcapasos convencionales.
Así lo han anunciado este viernes el consejero de Salud y Política Social, Luis Alfonso Hernández Carrón, junto a los cardiólogos Juan José García Guerrero y Joaquín Fernández de la Concha, encargados de esta pionera intervención, que tuvo lugar el pasado 17 de enero. Desde entonces ya se ha implantado a cinco pacientes que están "evolucionando favorablemente". Además, este lunes se implantó a un paciente en el Hospital La Paz de Madrid.
Este nuevo marcapasos, conocido con el nombre 'Nanostim', mide un centímetro cúbico y pesa dos gramos (un 10 por ciento menos que los dispositivos convencionales), y se implanta a través de la vena femoral con ayuda de un catéter orientable, por lo que la intervención es menos invasiva.
De esta forma se reducen complicaciones, tanto las molestias como las infecciones, ya que no hay incisión ni intervención quirúrgica, "con lo que se evita la entrada de gérmenes", según el doctor Juan José García Guerrero, así como la cicatriz y el bulto que quedan tras implantar un marcapasos convencional.
Además, está diseñado para ser totalmente recuperable, con el fin de que pueda recolocarse fácilmente durante el implante y extraerse más tarde si fuera necesario.
El dispositivo está compuesto de un generador de impulsos que incluye una batería y un cable con elución de esteroides que envía impulsos al corazón cuando reconoce un problema con el ritmo cardíaco.
NO PARA TODO TIPO DE PACIENTES
García Guerrero ha reconocido que la aparición de este nuevo dispositivo "no acabará con los marcapasos convencionales", ya que éste sólo es aplicable a aquellos pacientes que necesitan un marcapasos monocameral, "que solo tiene que estimular en el ventrículo", en los demás pacientes se seguirá empleando el mismo material que hasta ahora.
Aunque espera, según ha señalado, que éste sea solo el inicio de "una nueva etapa" en la que dentro de cinco o diez años se pueda implantar el marcapasos sin cable a todo tipo de pacientes.
El uso de marcapasos se prescribe cuando falta un sistema de conducción eléctrica del corazón, lo que provoca que éste lata demasiado lento (bradicardia).
Manuel Gómez, un vecino de Jerez de los Caballeros de 73 años, ha sido uno de los tres primeros pacientes que se sometió a esta nueva técnica el pasado 17 de enero en el Hospital Infanta Cristina de Badajoz. Según ha explicado, la intervención fue "muy simple", apenas duró 30 minutos, y al día siguiente "todo normal".
El paciente ha relatado que aparentemente no tenía ninguna enfermedad, pero tres semanas antes comenzó a fatigarse y a marearse al subir las escaleras de su casa, por lo que se encontró mal y fue atendido por los servicios sanitarios que le derivaron al hospital, donde fue el tercer paciente al que se le implantó el nuevo marcapasos.
Tras los resultados, ha animado a todas las personas que necesiten un dispositivo como el suyo a que "no tengan miedo, porque esto es muy sencillo y muy simple", al tiempo que ha agradecido el trato recibido por la sanidad pública, donde asegura que le ha ido "mejor imposible".
El consejero de Salud ha explicado que se van a implantar 1.000 marcapasos sin cable en Europa, donde se han puesto a disposición de 100 hospitales a los que se les ha acreditado para esta técnica, y el de Badajoz no sólo está entre ellos sino que está "el primero", ya que se han implantado 5 y en Madrid, según ha dicho, se ha implantado 1.
García Guerrero ha reconocido que se ha confiado en el Servicio de Cardiología del Infanta Cristina porque se encuentra en un nivel "relativamente alto" y su equipo está considerado en el contexto nacional "como un grupo que practica la excelencia".
El consejero ha destacado la actividad de este servicio que atiende anualmente a 2.470 pacientes y atiende 17.000 consultas, además de realizar 6.600 ecocardiogramas específicos y otras 3.570 pruebas diagnósticas.
En la Unidad de Estimulación Cardiaca de este hospital se implantan unos 400 dispositivos anuales, de los que 200 son marcapasos definitivos, 69 desfribriladores automáticos y 59 Holter intercardiacos.
Carrón también ha destacado que el índice de mortalidad de los pacientes ingresados en este servicio es del 2,48 por ciento, y en el caso de los infartos agudos de miocardio durante la hospitalización es del 2,61 por ciento del total y del 0,22 por ciento en el caso de los fallecimientos tras las intervenciones coronarias.