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El Hospital Valdecilla, pionero en aplicar una técnica contra el cáncer de mama menos tóxica que la radioterapia

La braquiterapia se aplica de manera ambulatoria, con anestesia local, en una sola sesión, frente a las 33 que requiere la radioterapia convencional
El Hospital Valdecilla ha incorporado una técnica para el tratamiento del cáncer de mama en los dos primeros estadios de la enfermedad denominada braquiterapia que ofrece resultados similares a la radioterapia convencional, pero con una toxicidad notablemente menor e importantes mejoras para la calidad de vida de las pacientes.
La irradiación parcial de la mama es una alternativa a la irradiación global que utiliza dosis reducidas de radiación y que está indicada en pacientes con cáncer de mama en estadios I y II de la enfermedad, que han sido sometidas a cirugía conservadora y que son seleccionadas según una serie de criterios clínicos y personales.
Valdecilla es el primer hospital del mundo en aplicar la irradiación parcial de la mama en una única sesión, frente a las 33 que requiere la radioterapia convencional, y con control de la dosis en tiempo real. La braquiterapia intersticial multicatéter, que es la técnica de irradiación parcial que se utiliza en este hospital, se realiza de forma ambulatoria y con anestesia local.
Esta técnica "mejora la calidad de vida de las pacientes" por muchos motivos, ha explicado en rueda de prensa el jefe de Servicio de Oncología Radioterápica, Pedro Prada, entre ellos, que se realiza de forma ambulatoria, con anestesia regional y que, "sin perder eficacia en el control local de la enfermedad, evita toxicidades innecesarias, porque la irradiación no llega a los tejidos sanos", cuya protección se refuerza con ácido hialurónico, un método en cuya utilización Valdecilla es también pionero.
Está demostrado que la radioterapia aplicada después de la cirugía conservadora de la mama reduce el riesgo de recidiva local (reproducción del cáncer) y mejora la supervivencia con la misma eficacia que la mastectomía (extirpación total de la mama afectada). Sin embargo, el tratamiento estándar tiene una duración de entre 5 y 7 semanas y no está exento de efectos indeseados sobre órganos cercanos como la piel, las costillas, los pulmones o el corazón.
SUPERVIVENCIA
Por estas razones, en los últimos años ha cobrado fuerza el interés por el uso de esquemas de tratamiento más cortos (hipofraccionamiento), que han demostrado los mismos resultados que la irradiación convencional en términos de control local de la enfermedad a los 5 y 10 años, de supervivencia y de efectos cosméticos.
Al mismo tiempo, el hecho de que la mayoría de las recidivas locales después de cirugía conservadora y radioterapia complementaria se produzcan en la vecindad del lecho quirúrgico -en la mayoría de los casos en el mismo cuadrante donde se originó el tumor primario- ha obligado a cuestionar la necesidad de irradiar toda la mama.
Actualmente, la tendencia es irradiar exclusivamente el lecho quirúrgico con un margen de 1-2 centímetros y hacerlo con una mayor dosis por fracción y en un tiempo más corto, lo que se conoce como irradiación parcial acelerada de la mama.
Valdecilla se sitúa así "en el selecto grupo de hospitales que están en vanguardia de la innovación", en este caso con una técnica pionera que permite ampliar el "arsenal terapéutico" del que dispone frente al cáncer de mama, ha asegurado el director gerente, César Pascual, que ha recordado que la "excelencia de Valdecilla" reside en el uso de avanzada tecnología, pero sobre todo en los "magníficos profesionales" implicados en el tratamiento del cáncer: cirujanos, ginecólogos, radiólogos, oncólogos, radioterapeutas o patólogos.
"Nuestro hospital se ha anticipado", ha añadido Pascual, "al indudable futuro de gran desarrollo que tienen por delante las técnicas de braquiterapia, destinadas a mejorar la eficacia terapéutica y la seguridad del paciente".
De entre las diversas técnicas de irradiación parcial acelerada de la mama que existen, el Servicio de Oncología Radioterápica de Valdecilla ha optado por la braquiterapia intersticial multicatéter, que permite realizar el tratamiento en una única sesión de aproximadamente 15 minutos, frente a las 33 sesiones que requiere la radioterapia convencional.
Además, la braquiterapia multicatéter se realiza con control de dosimetría en tiempo real, lo que permite corregir en el mismo acto posibles dosis inadecuadas de radiación. Con esta técnica, la más utilizada a día de hoy, es posible conocer los resultados anatomopatológicos previamente a la realización del tratamiento y se consigue una distribución de la dosis reproducible y adaptable a la forma particular del lecho quirúrgico.
La última ventaja es el "importante ahorro económico" derivado de la reducción del número de sesiones y de las dosis de radiación y de una menor necesidad de tratamiento de los efectos secundarios propios de la irradiación global de la mama.