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Identifican la pieza que permite a una bacteria letal propagar la resistencia a los antibióticos

Un estudio del Institut de Recerca Biomèdica (IRB Barcelona), con la colaboración del Centro de Investigaciones Biológicas (CIB-CSIC), ha identificado la pieza clave que usan las bacterias estafilococos áureos para adquirir y transferirse genes que los hacen resistentes a los antibióticos.
Esta bacteria mata a 11.300 personas cada año en Estados Unidos por infecciones resistentes a los antibióticos, y su alta letalidad se la otorga la rapidez que tienen los estafilococos áureos en adquirir genes de resistencia, ha informado este miércoles el IRB Barcelona en un comunicado.
El líder del estudio y científico del IRB Barcelona, Miquel Coll, ha afirmado que la lucha contra las bacterias, sobre todo en los entornos hospitalarios, "pasa por entender cómo se transfieren los genes para adaptarse rápidamente a entornos cambiantes, como por ejemplo cuando se encuentran con antibióticos nuevos".
Coll ha asegurado que una habilidad extraordinaria de las bacterias para evolucionar y adaptarse rápidamente es la "transferencia horizontal de genes", que los humanos no tienen.
Una de esta vías es la conjugación, en la que dos bacterias se unen para pasarse un trozo de ADN, llamado plásmido, donde se localizan normalmente genes selectivos de resistencia a antibióticos.
En la transferencia horizontal actúa la relaxasa, una proteína encimática, y los investigadores han identificado un aminoácido --una histadina-- como el elemento central para que se produzca la transferencia y se propague la resistencia.
La histidina es el residuo catalíco, que permite a la relaxasa cortar el ADN, unirse, estirar una de sus cadenas y llevárselo para traspasarlo al bacterio receptor, donde la cadena se replicará para formar de nuevo la doble cadena del plásmido.
Este nuevo plásmido ya contendrá los genes de resistencia y la maquinaria para transferirlos a otra bacteria, y los científicos han determinado que esta histidina está presente en las relaxasas del 85% de cepas del estafilococo áureo.
Coll ha asegurado que ahora se conocen más detalles de esta bacteria y podría conducir a desarrollar moléculas para evitar la propagación de cepas resistentes.