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Investigadores del CEU desarrollan una lente de contacto blanda para frenar el avance de la miopía en niños

Investigadores del CEU, en colaboración con la Clínica Rementería, han puesto en marcha un estudio para probar la eficacia de una lente de contacto blanda de diseño especial y uso diurno para controlar (enlentecer o frenar) el avance de la miopía en niños, tras observar resultados prometedores en la investigación preliminar.
La investigación se pone en marcha, tras un pequeño ensayo en el que observaron que el aumento de miopía en el grupo que ha utilizado la lente experimental durante un año ha sido de 0,19 dioptrías (D), un 40 por ciento menos que el grupo control, que usaba una lente (en los que aumentó 0,31).
Al hacer el examen visual de estos mismos niños utilizando gotas cicloplégicas (pupila dilatada), para relajar su sistema de acomodación, los resultados han sido algo mejores, con aumento de 0,14 D, un 60% menos que en el grupo control (en los que aumentó 0,41D).
Estos resultados estadísticamente significativos, son un impulso para seguir examinando a los pacientes durante el tiempo completo de duración del estudio para los resultados finales. Como indican sus autores, si se confirman los datos preliminares estaríamos hablando de un "gran avance" para la salud ocular de los niños.
Por ejemplo, un niño al que a los 6 años se detecta un principio de miopía, de 1D, sabemos que, según el avance medio de la progresión miópica (de 0,50D por año), llegaría a los 16 años a tener alrededor de 6 dioptrías, mientras que utilizando este tipo de corrección podrían ser en torno a 3,5 dioptrías. Cuanto menor sea el grado de miopía que se alcance, además de ser menor la dependencia de la corrección, estamos previniendo el desarrollo de las patologías relacionadas con las miopías.
La investigación, con una duración total de dos años en los que se programan visitas de seguimiento cada 6 meses, cuenta con profesores del Grado en Óptica, Optometría y Audiología de la Universidad CEU San Pablo Sara Bueno y Antonio Rodán y la investigadora en prácticas del CEU Alba García.
La miopía es un trastorno de elevada prevalencia en todo el mundo. En España afecta aproximadamente al 20-30% de la población, mientras que en EEUU y China alcanza el 41% o 80% respectivamente. Se trata de una alteración progresiva e irreversible, que lleva asociado un mayor riesgo de complicaciones oculares serias, constituyendo una de las principales causas de pérdida de visión en los países desarrollados.
"La estabilización o ralentización de la progresión de la miopía constituye hoy una necesidad terapéutica evidente. Los elevados costes sanitarios, las altas tasas de prevalencia de la patología, el mayor riesgo de complicaciones oculares serias en el miope (desprendimiento de retina, glaucoma y catarata) y el constituir una de las principales causas de pérdida de visión en los países desarrollados, hacen que los beneficios potenciales de una terapéutica que modifique favorablemente el curso de la enfermedad, disminuyendo su intensidad, o incluso previniendo su aparición, sean evidentes y elevados", advierten.