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El niño Jesús prepara el contraataque frente a Papá Noel

Paralelamente al espectáculo de unas fiestas convertidas en un escaparate gigante e inmune a la crisis, un fenómeno contestatario lleva varios años avanzando. En muchos barrios podemos comprobar cómo brotan, colgando de los balcones de muchas casas, diversas telas con imágenes del niño Jesús. Es la lucha por la "recristianización de la Navidad". 
El "verdadero" sentido de la Navidad
"Somos un grupo de ciudadanos que, conscientes de esta tendencia, nos hemos propuesto recuperar el sentido de la Navidad, que no debemos olvidar que es el nacimiento de Jesús en Belén, que trae consigo la paz y la salvación de los hombres".

Quien dice esto es Ignacio Arsuaga, presidente de la plataforma Hazte Oír y uno de los impulsores de esta campaña: la venta a precio de saldo de diversas "balconeras" navideñas, en las que el niño Jesús reaparece como principal protagonista, ahora convencido rival del Papá Noel, generoso y trepador, que estos años ha seducido a los más pequeños con su vestimenta acorde con el color de Coca-Cola y sus sugerentes obsequios.
¿Una lucha quijotesca? Por ahora mantienen la confianza: "No solo estamos los que somos cristianos; los hay que no lo son pero que han hecho el Belén de pequeños en casa y les parece lo más propio en Navidad. La gente no solo quiere celebrar la Navidad dentro de su casa sino también que estas fiestas salgan de algún modo a la calle". Hazte Oír no son los únicos en vender estos productos: diversas diócesis, así como tiendas algo menos conocidos participan, sabiéndolo o no, de este fenómeno recristianizador.
No solo en fiestas
Esta plataforma de "ciudadanos activos" no solo impulsa estas actuaciones. Unos activistas que pretenden mantener el espíritu católico durante todo el año. No corren buenos tiempos: "El Gobierno quiere quitar los crucifijos de los colegios. Además, la nueva Ley del Aborto está quitando protección jurídica a un grupo de personas como son los que no han nacido".
Y un buen momento de comenzar es precisamente la fecha del nacimiento del niño Jesús, piedra angular de la cultura cristiana. Aparte de las balconeras, que difícilmente herirán la sensibilidad de los menos religiosos, Arsuaga y los suyos defienden la importancia de los villancicos: "Los niños están perdiendo una riqueza que es un patrimonio cultural propio de España, de Europa. Los villancicos tienen un sentido religioso, y si no se cantan se pierde una parte de la Navidad importante. Estos niños de hoy a lo mejor no van a entender qué significa la figura de San José, la Virgen o el niño. Con independencia de que ellos o sus padres no crean, porque pertenece a la tradición o cultura de España".

¿Unas navidades más baratas?
En contra de lo que se podría pensar -y hoy día nadie da nada a cambio de nada- Hazte Oír, en alianza con la editorial Criteria, no parece querer hacer negocio a partir de estos trozos de tela: "Estamos vendiendo la balconera a diez euros y luego cada cual puede hacer lo que quiera, porque belenes los hay muy sencillos y que no tienen ningún coste importante. La Navidad que nosotros celebramos es una navidad mucho más barata que la navidad consumista, de comidas muy caras". Arsuaga no se rinde. Y ya van varios años. ¿Seguirá venciendo Papá Noel a Jesús de Nazaret? Como mínimo, ya hay un contraataque preparado. Veremos. A.V.