Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Junta rechazará ante el Consejo de Participación de Doñana el proyecto de protección de márgenes del dragado

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta propondrá en la sesión extraordinaria del Consejo de Participación de Doñana, que se celebra este viernes en Aznalcázar (Sevilla), su rechazo al proyecto de protección de márgenes del Guadalquivir elaborado por la Autoridad Portuaria de Sevilla, según lo estipulado en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de la iniciativa para el dragado de profundización del cauce fluvial que pretende promover el propio puerto.
Así lo ha anunciado en rueda de prensa la consejera del ramo, María Jesús Serrano, que también ha expuesto los términos en los que se analizará, en el seno del consejo, el Plan Especial de Regadíos de la Zona Norte de la Corona Forestal de Doñana, que contará con 9.338 hectáreas de suelo agrícola regable, con un ligero incremento respecto a lo presentado en septiembre de 2013.
La responsable andaluza ha insistido en la importancia de ambos asuntos para el espacio natural, haciendo hincapié en que la Unesco tendrá presentes en su agenda los acuerdos que se adopten en la sesión de este viernes y que es responsabilidad "de todos" el conservar la catalogación de Patrimonio de la Humanidad otorgada a este espacio.
Respecto al proyecto de protección de la margen derecha del río en Doñana, Serrano ha justificado el rechazo en las "importantes" deficiencias técnicas del mismo, que "no justifica la solución aportada y no tiene en cuenta los costes totales de la obra durante su vida útil, así como tampoco considera los posibles efectos del cambio climático en su diseño".
A estos argumentos, alineados con los ya expuestos en las Comisiones de Trabajo de Agua y Biodiversidad --al igual que los de Ecologistas en Acción, cuyo portavoz en el Consejo, Juan Romero, ha incidido este viernes en la necesidad de promover la protección de todo el estuario--, la consejera ha añadido que el proyecto no es "coherente" con el dictamen de la comisión científica creada para esta iniciativa ni con los planteamientos de planificación y actuación integral necesarios para cualquier trabajo aislado".
Por último, Serrano ha recordado que esta acción incumple la octava condición de la DIA, en el sentido de que no ha sido aprobada por comisión técnica y "no se ha tenido en cuenta la información aportada por expertos".
"La Junta es desfavorable al dragado, al menos hasta que no se dé cumplimiento a la DIA y a las previsiones del dictamen de la comisión científica", ha resumido la titular autonómica de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, que ha abundado en que "no podemos autorizar nada, dentro de nuestras competencias, que ponga en riesgo medioambiental el estuario y la protección del Parque Nacional de Doñana".
Ha recordado que tras el informe del Consejo, preceptivo mas no vinculante, la Consejería debe emitir una resolución que a día de hoy se encuentran suspendida al haberse puesto en conocimiento del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente la "necesidad" de que la DIA, de 2003, recoja la nueva normativa; por otro lado, "tampoco sabemos si la legislación de puertos ha emitido los informes necesarios".
CORREDORES ECOLÓGICOS PARA LA FAUNA
En lo que respecta al segundo proyecto, de las 9.338 hectáreas --el incremento se debe a la subsanación de algunos errores-- unas 7.000 se encuentran en la demarcación del Guadalquivir y el resto en la del Tinto-Odiel-Piedras. El doble objetivo declarado de este planeamiento es dar seguridad jurídica a las explotaciones agrícolas y garantizar la sostenibilidad de Doñana.
Y es que, ha manifestado Serrano, la regularización de regadíos en estas hectáreas "no pone en peligro ni la biodiversidad del Parque de Doñana ni al sector agrícola onubense". En todo el proceso de redacción, la voluntad del Gobierno andaluz ha sido aglutinar en el documento definitivo "la mayor parte de las sensibilidades", con un "gran esfuerzo de colaboración y coordinación entre los distintos órganos y administraciones implicados".
Así, el plan pretende promover un desarrollo sostenible de la base productiva agrícola de municipios de la comarca y un uso racional del agua, tal y como prevé el Plan de Ordenación Territorial del ámbito de Doñana y en cumplimiento de la directiva marco de Aguas.
La consejera ha explicado que se han establecido criterios y medidas para mejorar la funcionalidad del sistema de regadíos, con una pretendida disminución del consumo de agua con tal de rebajar la presión sobre los acuíferos de Doñana. Además, se contempla la adecuación de una serie de corredores ecológicos para preservar la movilidad de la fauna, una medida fundamentalmente pensada para el lince ibérico.
Se ordenan de esta manera aspectos relativos a las comunicaciones y al espacio agrícola y forestal, asegurando la conservación de Doñana "sin menoscabar las posibilidades de desarrollo económico de los agricultores de su entorno", ha explicado Serrano, que descarta un impacto negativo en el sector agrícola, recalcando que el plan toma como referencia el volumen consumido y facturado por cada comunidad de regantes en los últimos años, con la garantía de agua equivalente a su consumo anual, con lo que las producciones agrarias podrán sacarse adelante "sin ningún tipo de restricción".
Aún están por calcularse el número de pozos que podrán legalizarse, ha expuesto, para añadir que el documento ha tenido en cuenta las 3.814 alegaciones presentadas, el 90 por ciento de las cuales corresponden a asociaciones y particulares, y un 10 por ciento a ayuntamientos y comunidades de regantes.
'PLAN DE LA FRESA' "INSUFICIENTE", SEGÚN WWF
De su lado, el portavoz de WWF en el Consejo de Participación, Felipe Fuentelsaz, ha indicado a Europa Press que el si bien el conocido como 'Plan de la Fresa' es "urgente", tal y como se ha redactado es, a juicio del colectivo conservacionista, "insuficiente".
"El concepto principal del plan, como se planteó en los inicios, era el de una reordenación del territorio, pero al final consiste en la consolidación del caos existente", ha expuesto Fuentelsaz, que ha aludido a la existencia de múltiples parcelas dispersas que necesitan de tendido eléctrico o infraestructuras viarias, algo "complicado" de abordar desde el punto de vista de la sostenibilidad. También se ha referido a "deficiencias" como la ausencia de una estructura de plan de seguimiento.