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Lombardi no ve "mejor aval" que el Papa Francisco en relación con la Convención de la ONU sobre Derechos del Niño

"¿Qué jefe de los 193 Estados del Comité de la Convención sobre los Derechos del Niño, puede representar mejor testimonio y eficaz aval que el Papa Francisco y su amor tan fuerte por la infancia?", se pregunta el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, en un comunicado publicado ante la intervención del observador de la Santa Sede en Ginebra para dar cuenta de las medidas para proteger a los menores de abusos sexuales.
En este sentido, Lombardi apunta que quienes siguen las actividades del Papa Francisco "saben que a menudo está cerca de los niños" y que "una de las imágenes más frecuentes y populares es aquella donde se le ve tomar entre sus manos a los numerosos pequeños que se le presentan a lo largo del recorrido" u otra en la que bendice a las mujeres embarazadas o aquella en la que saluda a grupos de niños enfermos con gestos "tiernos y conmovedores", según informa Radio Vaticana.
En cualquier caso, el director de la Oficina de Prensa reitera que "la Santa Sede lamenta profundamente el flagelo del abuso sexual, que afecta a millones de niños en todo el mundo" así como el hecho de que, "por desgracia, algunos miembros del clero hayan estado involucrados en abusos similares".
Además, recuerda los "esfuerzos" realizados en los últimos años por los Pontífices y por las instituciones competentes de la Curia Romana (en particular, la Congregación para la Doctrina de la Fe y el Consejo para la Familia), en el establecimiento de normas y directrices "rigurosas y eficaces", para "curar, contrarrestar y prevenir los graves fenómenos de abuso sexual contra menores de edad" y en la actualización de las leyes del Estado de la Ciudad del Vaticano en asuntos penales.
Según apunta, el "dramático problema" del abuso sexual hacia los niños se ha vivido en la comunidad de la Iglesia "con sufrimiento indecible", pero al mismo tiempo, se ha convertido en "un desafío de la misma credibilidad y del compromiso a favor de los niños" que ha llevado a desarrollar unas directrices "muy útiles, incluso fuera de la comunidad eclesial, en el espíritu de la Convención".
Precisamente, remarca que en todos los informes y las respuestas dadas por la Santa Sede "aparecen reflejados claramente los principios de la visión católica de respeto a la dignidad de la persona humana en toda su vida", su rechazo a cualquier "discriminación por razón de sexo" y su defensa de "los derechos de la familia, fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer" y de "la visión profunda e integral de la educación en el amor, mucho más amplia que una visión limitada a la educación sexual".
También destaca su rechazo de una "ideología de género que niegue la base objetiva de la diferencia y complementariedad de los sexos y se convierta en fuente de confusión incluso en el ámbito jurídico y la interpretación de la misma Convención".
Así, concluye que "se pone de manifiesto la convencida y tempestiva adhesión" de la Santa Sede a la Convención de los Derechos del Niño, que "es coherente con la enseñanza y la actitud constante de la Iglesia" y añade que "la guía apasionada y entusiasta del Papa Francisco da un nuevo impulso a este esfuerzo".