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Macrorredada contra la prostitución en las cercanías del Camp Nou

Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana se han dividido la zona en dos subsectores y establecieron un punto de control de alcoholemia y drogotest en la calle Gregorio Marañón. El jefe del dispositivo, el inspector de los Mossos d'Esquadra Josep Saumell, ha explicado que se trata de un dispositivo "preventivo" que se hace tres o cuatro veces al año y que se ha escogido la zona del Camp Nou por ser un lugar habitual donde se ejerce "la actividad sexual remunerada".
No obstante, ha puntualizado que no están en esta zona porque haya más denuncias. Ha explicado que entre otros objetivos está detectar el consumo de estupefacientes, intervenir armas, personas que incumplen la ordenanza de civismo y determinar si hay implicados en alguna actividad ilícita. Respecto a los proxenetas, dijo que en un solo caso han detectado a un coche en el que podía viajar uno de ellos, aunque finalmente no han podido atraparlo.
En la Avenida Diagonal con la calle de Alfambra, la Guardia Urbana ha pedido la documentación a dos prostitutas rumanas, mayores de edad, a las que se denunció por tener sprays de defensa personal, lo que comporta una multa de 300 euros. Una de ellas ha asegurado no tener a nadie que la obligue y que trabaja habitualmente en la zona. La prostituta, que dice que hace dos años que vive en España, ha explicado que la Policía las molesta "de vez en cuando".
6.000 euros semanales
Según uno de los agentes, pueden llegar a ganar unos 6.000 euros semanales, por lo que es muy difícil que lo dejen, aunque se intenta dar opciones por si deciden abandonar esta práctica. Cerca de allí, en la calle González Pablo, detectaron a dos prostitutas en un coche con un cliente, al que multaron con 375 euros. Las chicas, que afirmaron ser de Ghana y de Jamaica, han asegurado no saber por qué se las traslada a dependencias policiales. Ambas fueran conducidas a dependencias de la Policía Nacional porque carecían de documentación.
Todas las mujeres indocumentadas fueron trasladadas a un punto de control policial en el mismo barrio, desplegado por los tres cuerpos policiales y donde se les identificaba y, en los casos necesarios, se les aplicaba la Ley de Extranjería.   LA