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Manuel Herrero toma posesión este sábado como obispo de Palencia

El agustino cántabro Manuel Herrero, hasta ahora vicario general de la Diócesis de Santander, tomará posesión como obispo de Palencia este sábado, 18 de junio, en una ceremonia que se celebrará en la Catedral de San Antolín.
Manuel Herrero fue nombrado obispo de Palencia por el Papa Francisco el pasado 5 de abril.
Herrero, que estudió de los diez a los 16 años en Palencia, ciudad donde también pasó su primer año como sacerdote, ha afirmado que guarda un recuerdo "entrañable" de esta "buena tierra", con gente "de buena masa, de buena pasta", a la que acude con la intención de "servir, echar una mano" y "sumar"; de "ver, oír y escuchar" para "que nos conozcamos y sumar juntos".
"El obispo no es la Iglesia, está al servicio de la Iglesia", ha precisado el futuro prelado, que pretende "echar una mano a los más humildes y desfavorecidos".
El cántabro, que estudió en el Seminario Menor 'San Agustín' de Palencia y luego se formó en el Colegio Seminario Agustino de esta provincia, ha recordado sus "escapadas" para ayudar en algunos pueblos así como en el ámbito de la parroquia de San Telmo, en la capital.
La sede de Palencia estaba vacante desde el nombramiento de Esteban Escudero como obispo auxiliar de Valencia el pasado mes de mayo. Desde entonces ha estado al frente, como administrador diocesano, el sacerdote Antonio Gómez.
Herrero ha destacado que la Iglesia de Palencia tiene una historia "de gran santidad", y como ejemplo se ha remitido a la próxima canonización del que fuera obispo de esta Diócesis, el beato Manuel González.
El agustino ha pedido "comprensión" y que se rece por él en su nueva misión en la Diócesis de Palencia, a donde va "con la mejor disposición" a "colaborar" en el trabajo pastoral, a "trabajar hombro con hombro y corazón con corazón en la evangelización".
Herrero ha explicado que supo la decisión del Papa el día 5, un nombramiento "inesperado" que aceptó "consciente" de sus "limitaciones" y con "gratitud" tanto hacia Dios como a la Iglesia de Santander, donde fue bautizado y confirmado y a la que ha dedicado muchos años de "cariño y entrega", colaborando con cinco obispos, desde Juan Antonio del Val hasta el actual, todos ellos "buenos pastores" que le han "enseñado mucho".
Herrero nació el 17 de enero de 1947 en Serdio-Val de San Vicente. Tras un año de formador en el Colegio Seminario Agustino de Palencia (1970-1971) pasó una primera etapa en Madrid, de 1971 a 1974, ejerciendo de párroco de Santa Ana, prior de la Comunidad de Santa Ana y La Esperanza y arcipreste de Nuestra Señora de la Merced.
En 1985 regresó a Santander como el primer párroco de San Agustín y ejerció de delegado episcopal, primero de Cáritas y luego de Vida Consagrada, hasta 1995, cuando volvió a Madrid de profesor de Pastoral y de vicario parroquial de San Manuel y San Benito.
Retornó a Santander en 1999, donde ha permanecido hasta ahora ocupando diversos cargos. Actualmente es profesor del Instituto Teológico de Monte Corbán de la Diócesis de Santander, vicario general y moderador de la curia de la Diócesis, y párroco de Nuestra Señora del Carmen en la capital.
A partir de ahora ocupará el cargo de vicario general de la Diócesis de Santander el párroco de Castro Urdiales Sergio Llata Peña, natural de Puente Arce, quien lleva "unos meses" ejerciendo de provicario general.