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Manuel Toharia: El fracking no es un proceso deseable porque es un paso más en la senda de los combustibles fósiles

El director científico de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia imparte mañana una conferencia de Cursos de Verano UC en Suances
El director científico de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, Manuel Toharia, ha afirmado que el fracking "no es un proceso deseable", porque "significa dar un paso más" hacia el mantenimiento de la senda de los combustibles fósiles, que es lo que, a su juicio, "hay que ir sustituyendo poco a poco, -no tanto por el CO2 sino por la contaminación que produce- por otras fuentes de energía, esencialmente renovables".
Así se pronunció Toharia sobre la conveniencia de esta técnica extractiva en Cantabria, con motivo de la conferencia que ofrecerá mañana miércoles, a las 20.00 horas, en el Torco (Suances), dentro de la programación de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria (UC), que con esta ponencia hace una pausa hasta el mes de septiembre.
Para Toharia, reconocido divulgador científico, hacer estudios previos del fracking "no contamina, claro", pero como esos estudios demuestren luego que hay posibilidades de explotación, "eso moverá muchísimo dinero; y supondrá una inyección económica considerable para el Estado, vía impuestos". "Mala cosa, porque poderoso caballero es don dinero", apostilló.
En este sentido, reconoció que en muchas zonas de Estados Unidos el gas de fracking "está siendo poco menos que el maná, y la riqueza que ha generado es inmensa", además de hacer a los americanos "totalmente independientes" desde el punto de vista energético, si bien "es tan contaminante como cualquier otra técnica relacionada con la extracción de hidrocarburos", precisó.
CAMBIO CLIMÁTICO
Por otro lado, Toharia, que se muestra crítico contra las voces alarmistas frente al cambio climático, explicó que solo se tienen datos globales sobre la temperatura del aire desde hace 35 años, cuando desde 1979 poseemos satélites que cubren todo el planeta, con lo que se manejan datos "muy parciales y aislados".
Para el físico, "con todo esto, y con los datos históricos de los últimos siglos, hemos determinado de forma aproximada que hubo periodos tan cálidos como el actual, incluso más hace unos 4.000 años y, desde luego, en la Edad Media, cuando los vikingos descubrieron una Tierra Verde (Groenlandia) cerca de América", añadió.
Toharia continuó justificando su escepticismo sobre el cambio climático alarmista con que "ya más cerca de ahora, las temperaturas subieron muy deprisa en los primeros treinta o cuarenta años del siglo veinte, bajaron bastante hasta finales de los setenta, y volvieron a subir hasta finales de siglo. Y desde 1998 hasta hoy se mantienen estables. Ese es, de forma resumida, el famoso calentamiento global. No hay mucha historia, como puede verse", puntualizó.
Según el científico, "hay muchas teorías, muchos modelos matemáticos", pero "en realidad fallan demasiado". Así, señaló que, por ejemplo, desde 1998 el CO2 no ha dejado de subir "en flecha" y acumula en torno a un 10% más en menos de 15 años. Sin embargo, las temperaturas "no han subido, en promedio, absolutamente nada".
"Los modelos predecían una subida consecuente; o sea que ahora habrá que revisarlos muy a fondo", señaló, "y lo que antes se predecía, con mucha soberbia, para dentro de 50 años o incluso un siglo, resulta que puede no servir absolutamente para nada", añadió.
No obstante, Toharia confía en que la Declaración Mundial sobre el Cambio Climático pueda ser un hecho "real y global" algún día, "no tanto por el cambio climático previsto, ya que se predice con un margen de error tan grande que incluso podría ser peor el remedio que la enfermedad, sino por la contaminación tóxica que acompaña al desarrollo industrial basado en los combustibles fósiles, unos combustibles que nos permiten obtener el 75_80% de la energía que usa el mundo".
"Pero me temo que, aunque todos firmen, luego casi nadie cumpliría lo pactado, como ocurrió con el Protocolo de Kioto. Porque, por ejemplo, si China tiene casi un tercio de las reservas mundiales de carbón, ¿quién puede creerse que para paliar un posible, y quizá dudoso, cambio climático de dentro de un siglo, ellos vayan a dejar de quemar ese carbón ahora para seguir siendo pobres y no seguir creciendo?", se preguntó el experto.