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La acción de Marruecos evita que inmigrantes lleguen a la valla de Melilla, donde se ha vivido una intensa noche

La Guardia Civil ha detectado intensos movimientos en los alrededores de Melilla, en especial esta pasada madrugada en la zona de Barrio Chino, pero a diferencia de lo que ocurrió este martes, que 300 subsaharianos intentaron entrar en avalancha y más de 100 lo lograron, en esta ocasión no se han registrado saltos, según han informaron a Europa Press fuentes policiales.
Así han subrayado que pasadas las 04,00 horas, han avistado "movimientos" en la zona de Barrio Chino --justo el lugar donde entraron tras saltar la doble valla y derribar cuarenta metros de la misma-- pero han apuntado que han sido rechazados por las fuerzas marroquíes.
En este sentido han destacado que si bien en la avalancha del martes, día en el que se celebraba los 516 años de españolidad de Melilla, echaron en falta más colaboración de las fuerzas de seguridad de Marruecos, esta vez sí han evitado que llegaran a contactar con la alambrada.
La Guardia Civil, no obstante, ha estado en alerta en previsión de que aquellos que no consiguieron entrar el martes, unos 200, lo volvieran a intentar el miércoles. Además de las patrullas a pie y motorizadas, el helicóptero del Instituto Armado estuvo toda la noche sobrevolando la zona con su potente foco de luz, para disuadir cualquier intentona.
Por otro lado, el CETI ha acogido al centenar de subsaharianos que alcanzó suelo español en la última avalancha y su ocupación ya supera las 950 personas, cuando su capacidad óptima es de 480.
El centro, dependiente del Ministerio de Empleo, cuenta desde hace un mes con ocho grandes tiendas de campaña cedidas por el Ejército, cada una con más de una docena de literas, lo que ha permitido sobrellevar esta masificación y poder cobijo a todos los sin papeles que van llegando a la ciudad española del Norte África. Esto, unido a que se realizan traslados a la Península -esta semana serán evacuados 40-, la situación en el centro de estancia temporal de inmigrantes se hace más llevadera, como ha admitido el delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, quien ha señalado que de momento no será necesario aportar más camas para atender a estas personas.
Por último, el mismo martes se arregló la parte de la valla derribada por una avalancha de 300 subsaharianos --la alambrada no pudo soportar el peso de tantas personas subiendo por ella al mismo tiempo-- y este miércoles se ha hecho lo mismo con los elementos más complejos que conforman la sirga tridimensional que se sitúa en la zona intermedia entre las dos vallas de seis metros de altura cada una.