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Moscú amanece cubierta por un manto de humo por varios incendios forestales

Moscú amaneció hoy cubierta por un manto de humo a causa de los incendios forestales en las afueras de la ciudad, agravados por la mayor ola de calor en la parte europea de Rusia en 130 años de observaciones meteorológicas. En la fotografía, el humo dificulta la visibilidad esta mañana junto al río Moscova. EFEtelecinco.es
La capital rusa amaneció hoy cubierta por un manto de humo a causa de los incendios forestales en las afueras de la ciudad, agravados por la mayor ola de calor en la parte europea de Rusia en 130 años de observaciones meteorológicas.
En las últimas 24 horas en la afueras de Moscú se declararon 63 nuevos incendios y todos fueron sofocados, informó el ministerio para situaciones de Emergencia de Rusia.
Según datos de esa cartera, en lo que va de año en los alrededores de Moscú se han producido 1.488 incendios forestales, 525 de ellos en yacimientos de turba, un combustible vegetal altamente inflamable y difícil de apagar.
La turba arde incluso a hasta diez metros de profundidad y el fuego puede propagarse de manera subterránea a grandes distancias y aflorar a la superficie donde menos se espera.
El Servicio de Observación Ecológica señaló que el empeoramiento de la calidad del aire en la capital se debe precisamente a los incendios de yacimientos de turba en cuatro regiones de la provincia de Moscú: Shatura, Yegórovo, Noguinsk y Pávlovo-Pasadsk.
Según los médicos, los productos de la combustión de la turba pueden provocar fuertes irritaciones en los ojos, dificultades respiratorias y dolores de cabeza.
"La situación es compleja, pero en ningún caso hay motivo para el pánico", declaró el jefe del Servicio Sanitario de Rusia, Guennadi Oníschenko.
Según el funcionario, el cumplimiento de las recomendaciones de los médicos por los sectores más vulnerables "podría minimizar las consecuencias nocivas" del empeoramiento de la calidad del aire.
"En comparación con 2002, cuando Moscú quedó atrapada por el humo, la actual situación aún no es tan grave", dijo Oníschenko.
Los moscovitas veteranos recuerdan incendios forestales todavía peores, como los del verano de 1972, cuando la sequía fue tal, que las turberas estallaban como si fueran depósitos de pólvora.
La víspera, el primer ministro ruso, Vladímir Putin, alertó a las autoridades de las regiones sobre la magnitud de los incendios forestales, que han quemado ya cerca de medio millón de hectáreas de bosques en todo el país.
"En las autoridades regionales recae la responsabilidad sobre la infraestructura antiincendios en los bosques. Cualquier imprevisto puede tener consecuencias trágicas y, por ello, es inaceptable", dijo Putin.