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Movilizaciones en la frontera de Ceuta tras quemarse a lo bonzo un porteador

Diferentes entidades sociales dedicadas a la defensa de los Derechos Humanos en el Norte de Marruecos han convocado una concentración el próximo lunes a mediodía ante la frontera de Ceuta para condenar el fallecimiento, durante la madrugada de este jueves, del joven porteador tetuaní Abdul Rahman Sheikh, de 23 años, que el miércoles por la tarde se roció con líquido inflamable y se quemó a lo bonzo en el paso fronterizo después de que las autoridades aduaneras del Reino alauita le quitasen las mercancías que transportaba.
Sheikh fue trasladado a un centro hospitalario de la vecina localidad de Rincón [M'Diq, en árabe] y posteriormente a Tetuán, desde donde a la vista de la gravedad de sus lesiones fue desplazado a un clínico especializado en el tratamiento de quemados de Casablanca, según han explicado fuentes cercanas a la familia del fallecido a Europa Press. El joven murió este jueves a las 2.30 horas marroquíes.
Testigos presenciales han explicado a los periodistas que el veinteañero se roció, supuestamente con alcohol, y se prendió fuego después de que los funcionarios marroquíes encargados de revisar el paso de mercancías por la frontera del Tarajal, que carece de aduana comercial, le quitasen lo que transportaba.
El Gobierno de Ceuta que preside Juan Vivas (PP) lleva meses asegurando que ya ha pedido hasta en dos ocasiones formalmente al Ejecutivo de Mariano Rajoy que traslade a Bruselas su deseo de integrarse en la Unión Aduanera europea. La ciudad autónoma presenta esta solicitud como una forma de presionar al Reino alauita para que acepte la instalación de una aduana comercial en Ceuta.
Decenas de miles de marroquíes, en su mayoría mujeres, entran y salen cada día hasta media docena de veces cargados de todo tipo de productos adquiridos en Ceuta que transportan sobre sus espaldas. Esta actividad, que en la ciudad española se denomina 'comercio atípico' es a ojos marroquíes contrabando que se permite 'de facto' y que surte los mercados de buena parte de las provincias de Tánger, Tetuán y hasta Rabat y Casablanca.
Los promotores de la movilización del próximo lunes denuncian "décadas de desprecio e insulto a la dignidad de los marroquíes pobres" y achaca una "responsabilidad directa" al Estado marroquí por la muerte del porteador.