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Mueren 350.000 madres y 3 millones de bebés al año por falta de matronas

La mayoría de las muertes entre embarazadas y neonatas ocurre en zonas rurales y pobres del planeta.telecinco.es
Muchas defunciones maternas y neonatales se pueden prevenir si se dispone de parteras cualificadas que atiendan a las mujeres antes, durante y después del parto, y que sean capaces de derivarlas hacia la atención obstétrica de emergencia si surgen complicaciones graves, según informa la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según estima la OMS, más de una tercera parte de los partos tienen lugar sin la ayuda de una partera u otro profesional sanitario cualificado.
Por ello, el quinto Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM 5) aspira a mejorar la salud materna y recoge que "hay que capacitar a un mayor número de parteras para alcanzar la meta del ODM 5 de aumentar el número de partos atendidos por personal sanitario cualificado hasta el 95 por ciento en 2015".

Ante esta situación, aproximadamente 350.000 mujeres mueren cada año como consecuencia de complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto y casi 3 millones de niños nacen muertos.
 La mayoría de esas muertes, en gran medida prevenibles, se producen en países de ingresos bajos y en zonas pobres y rurales. Tanto es así que solo una de cada tres mujeres rurales de las zonas en desarrollo recibe la atención necesaria.

Fomentar la formación de profesionales cualificados
Se desconoce cuántos profesionales debidamente capacitados están trabajando realmente en las salas de partos y cómo se distribuye la fuerza laboral en las diferentes regiones y países pero, para la OMS, "esa información es necesaria para formular planes y programas nacionales focalizados".

Según estimaciones recientes, los países necesitan un mínimo de seis trabajadores sanitarios con conocimientos de partería por cada 1000 nacidos para que el 95 por ciento de las mujeres sean atendidas durante el parto y para acelerar la reducción de la mortalidad materna y neonatal.

Desde la OMS explican que las parteras necesitan cursos de formación y actualización para adquirir y conservar las competencias requeridas a fin de dispensar atención de calidad a las mujeres y los recién nacidos.
Además de ofrecer oportunidades para que las parteras actualicen sus aptitudes, según la OMS, "los gobiernos deben adoptar políticas que permitan a las parteras aplicar todos sus conocimientos teóricos y prácticos en la comunidad, los centros de salud y los hospitales".

Sin embargo, "las parteras necesitan algo más que formación para hacer satisfactoriamente su trabajo", aseguran desde la organización. Para dispensar atención de calidad necesitan también una infraestructura adecuada, medicamentos y suministros fácilmente disponibles, agua y servicios de saneamiento, sistemas de comunicación, y un sistema de derivación operativo por si surgieran complicaciones durante el parto.

Uno de los problemas para el fomento de esta profesión es que muchas de las parteras cualificadas dejan su país para trabajar en el extranjero debido a las dificultades de su lugar de origen para conservar al personal cualificado por las duras condiciones de trabajo, la escasa remuneración, apoyo y supervisión que reciben y la falta de perspectivas de carrera.
Muchas parteras cualificadas consiguen trabajar en el extranjero con mejores salarios y condiciones laborales, y eso genera una escasez de personal cualificado en los países que más las necesitan.

Desde la OMS explican que colaboran con los países para garantizar que en las estrategias y planes nacionales de salud se tengan en cuenta las cuestiones relacionadas con la partería.