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La madre de Nagore Laffage y la del asesino confeso declaran ante el juez

La madre de Nagore, Asunción Casasola, sólo ha mirado una vez a José Diego Yllanes, asesino confeso de la joven, pero no ha podido evitar las lágrimas. En la cuarta jornada en Pamplona del juicio por el asesinato de Nagore Laffage, la enfermera en prácticas en la Clínica Universitaria de Navarra a la que presuntamente estranguló Yllanes, psiquiatra que trabajaba como residente de psiquiatría, ha sido el turno de las madres. La madre de la víctima y la del asesino han prestado declaración.
Los momentos más intensos del día se ha vivido con la declaración de la madre de Nagore, cuando ha recordado la vitalidad y alegría de su hija, y también el momento de las malas noticias, el no ser capaz de identificar su cadáver. Desde la muerte de su hija está de baja y en tratamiento psiquiátrico.
La segunda, Rosario Vizcay,  madre de Yllanes, ha querido mostrar su solidaridad y su pena a la familia de Nagore. Le ha costado definir a su hijo y confirmar que no era una persona autoritaria. Ha explicado que llamó repetidas veces al teléfono de su hijo durante el crimen porque estaba asustada por su tardanza. Y Nagore llegó a descolgarlo, pero no pudo hablar. Ha explicado, además, que en el pasado José Diego sufrió dos comas etílicos y en una ocasión dio positivo por consumo de anfetaminas.
 José Diego, por su parte, ha seguido las declaraciones cabizbajo. Sólo ha mirado a la madre de su víctima cuando su abogado, pero no él, le ha pedido perdón por el crimen. Una de las compañeras de piso de Nagore Laffage, única testigo protegida del caso, ha declarado que José Diego Yllanes "no iba bebido" y "estaba normal" cuando se fue con la joven irunesa a su casa después de que se encontraran en el portal de la vivienda de ella, donde permanecía el acusado junto a tres amigas de la víctima. La joven ha afirmado que el procesado "no olía nada a alcohol", que les preguntó a ella y a sus acompañantes "de dónde eran y qué estudiaban". Ambos, asegura "se fueron agarrados como de la cintura".
Sobre el estado de Nagore Laffage, expuso que "estaba bien porque no suele beber casi nada". Además, manifestó que le pareció "raro" que la joven se fuera con el procesado porque "casi ni se sentó con nosotras", y afirmó que Nagore se confió porque "sabía donde trabajaba". "Yo creo que Nagore no se hubiera ido con otro desconocido, y puede influir que se fuera con él que sea médico de la Clínica", agregó. IM