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La OMS defiende que los nuevos tratamientos contra la hepatitis C deben tener un precio más asequible

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado su primera guía de práctica clínica para la hepatitis C, enfermedad que afecta a entre 130 y 150 millones de personas a nivel mundial, y ha defendido que los nuevos tratamientos para combatir esta enfermedad tienen que ser más asequibles para estar disponibles para toda la población afectada.
Este organismo de Naciones Unidas ha realizado una revisión exhaustiva de toda la evidencia científica que rodea al diagnóstico y tratamiento de esta patología coincidiendo con la disponibilidad de nuevos medicamentos orales más eficaces y seguros, y con la esperanza de que en los próximos años se apruebe alguno más.
"Hay que ayudar a los países a mejorar el tratamiento y la atención de los pacientes con hepatitis C", ha reconocido Stefan Wiktor, responsable del Programa Mundial de la OMS contra esta enfermedad, quien confía en que esto sirva para reducir las entre 350.000 y 500.000 muertes que provoca cada año.
Para ello, ha asegurado que trabajarán con los gobiernos nacionales para introducir las directrices de su guía como parte de sus programas de tratamiento, y que su apoyo también se centrará en lograr que los nuevos tratamientos sean accesibles para todos.
"El tratamiento de la hepatitis C es actualmente inasequible para la mayoría de los pacientes que lo necesitan, por lo que el reto ahora es asegurar que todos los que necesitan estos medicamentos puede acceder a ellos", ha añadido Peter Beyer, responsable del departamento de Medicamentos Esenciales de la OMS.
Para este experto, la enfermedad debe combatirse a través de una "estrategia en varios frentes" que permita mejorar el acceso al tratamiento.
MEJORAR EL DIAGNÓSTICO Y PREVENIR NUEVOS CONTAGIOS
En este sentido, la guía recoge una serie de recomendaciones para aumentar el diagnóstico de casos y reducir su daño hepático. Para ello, aconsejan el cribado en todos los pacientes de alto riesgo y, en caso de dar positivo, realizar una segunda prueba para confirmar que la infección sea crónica.
Y dado que el alcohol puede acelerar el daño hepático causado por la hepatitis C, la OMS también recomienda ofrecer asesoramiento para reducir su consumo.
Asimismo, y a fin de evitar nuevos casos, proponen tomar medidas en el ámbito sanitario para garantizar la seguridad de los procedimientos médicos y evitar los contagios a través de las inyecciones, ya que las tasas de nuevas infecciones siguen siendo "inaceptablemente altas" en muchos países por la reutilización de jeringuillas o por no tomar medidas suficientes durante las trasfusiones de sangre.
Esto constituye un problema ya que "muchas personas no son conscientes --a veces incluso durante décadas - de que están infectadas con hepatitis C", ha añadido Andrew Ball, asesor de la OMS.