Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La OMS da el visto bueno a dos tecnologías de última generación para detectar el VIH en bebés

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha incluido en su programa de precalificación de medicamentos dos nuevas técnicas de última generación para detectar el VIH en bebés que favorecerá el diagnóstico y tratamiento precoz del virus.
Ambos dispositivos, tanto el sistema 'Alere' de Alere Technologies como el 'Xpert' de Cepheid AB, pueden utilizarse para detectar la presencia del virus en lactantes en poco más de una hora sin necesidad de enviar la muestra al laboratorio, lo que puede demorar el diagnóstico semanas e incluso meses.
Las dos pruebas funcionan con cartuchos precargados desechables que incorporan productos químicos que permiten identificar el VIH en una muestra de sangre, siendo más rápidos y fáciles de manejar que otras que necesitan otro tipo de infraestructura y formación técnica que sólo se encuentra en grandes laboratorios.
Ambos dispositivos se han puesto a prueba en algunos países con una elevada carga de VIH para determinar cómo y dónde deben usarse y gracias a este reconocimiento las autoridades sanitarias tienen una garantía de la calidad, seguridad y eficacia, además de generar confianza a la hora de utilizarlos.
El test 'Xpert' incorpora una tecnología similar a la que ya se está utilizando para diagnosticar la tuberculosis y el dispositivo tiene varios usos con un sencillo cambio del cartucho, lo que resulta rentable para ser utilizado en el diagnóstico de otras enfermedades. Necesita una fuente de alimentación continua pero apenas requiere formación o mantenimiento para su uso.
Por su parte, la plataforma 'Alere' puede funcionar con una batería de hasta ocho horas, lo que la hace más propicia para su uso en zonas rurales o incomunicadas en las que no es posible contar con una infraestructura de laboratorios o personal cualificado.
Este programa de la OMS valida cada año una media de 80 medicamentos o productos sanitarios. En 2015 se estima que nacieron más de 1,2 millones de niños de madres con VIH en todo el mundo, pero sólo en algo más de la mitad de los casos pudieron someterse a un test de diagnóstico rápido para saber si se había transmitido el virus de madre a hijo, lo que explica que sólo la mitad de menores puedan recibir tratamiento cuando lo necesitan, explica este organismo de Naciones Unidas.
Hasta ahora, estas pruebas requieren largos procedimientos y deben llevarse a cabo en un laboratorio que cuente con la infraestructura y la formación de los profesionales que necesitan, de ahí que ambas técnicas supongan "un avance significativo en la respuesta al VIH", ha señalado Mike Ward, que lidera la Unidad de regulación de medicamentos esenciales de la OMS.