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ONG denuncian que el CETI de Melilla tiene deficiencias estructurales al margen de la sobreocupación y exigen más fondos

La Comisión de Observadores de Derehos Humanos integrada por representantes de distintos colectivos y ONG que el pasado mes de julio visitaron Melilla denuncian que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de la ciudad autónoma, adolece de graves deficiencias estructurales que nada tienen que ver con la sobreocupación y exige más medios para remediarlo.
Es uno de los aspectos que recoge el informe Vulneraciones de Derechos Humanos en la Frontera Sur-Melilla, cuyas conclusiones avanzó Europa Press y que ha sido presentado este miércoles por cuatro de sus autores, miembros de la Campaña Estatal por el Cierre de los CIE, en la sede del Colegio de Abogados de Madrid (ICAM), con la decana, Sonia Gumper, y el extranjerista Marcelo Belgrano como anfitriones.
"La superpoblación existente en el CETI --tenía 1.600 residentes en julio para sus 480 plazas-- no sólo no excusa las graves deficiencias encontradas sino que es responsabilidad directa del Gobierno el mantenimiento de la ocupación óptima y la observación por el respeto de los derechos que puedan verse vulnerados como consecuencia de esa saturación", concreta el informe.
Según han explicado en su comparecencia Cristian Orgaz, Ana Fornés, Irene Ruano y Patricia Orejudo, miembros de la Campaña Estatal, hay elementos "que son estructurales y sintomáticos en el CETI y que se agravan cuando hay sobresaturación", como sus instalaciones, que tachan de "precarias", "improvisadas" y "peligrosas".
Orgaz se ha referido no sólo a las tiendas de campaña militares que se instalaron en la explanada para poder disponer de más camas, sino también lo que llaman "el gallinero", un espacio pensado para actividades colectivas dividido actualmente en dos hileras con 75 literas en cada una y separadas por cortinas que los activistas ven peligroso "en caso de emergencia o incendio" y donde "no se garantiza la intimidad".
Asimismo, denuncia que mientras el Ejecutivo invierte cientos de miles de euros en los alambres con cuchillas que coronan la valla fronteriza, en el CETI faltan traductores en particular, y personal especializado, en general, para atender a las necesidades de la población. "No se puede en una consulta de tres o cinco minutos determinar el nivel de vulnerabilidad de una persona" explica Orgaz.
En este sentido, indica que Cruz Roja "está realizando su labor en el CETI en una situación muy difícil y sin casi recursos", lo que al final se traduce en una "precariedad" que la Comisión de Observadores constató al conocer el caso de dos personas "diagnosticadas con lágrimas de cocodrilo" dentro del centro y a quienes médicos externos encontraron problemas psiquiátricos.
"NO ENTRARON SALTANDO LA VALLA"
El informe recuerda que el grupo más amplio de residentes en el CETI "no han entrado saltando las vallas" sino por puestos fronterizos habilitados, como es el caso de la mayoría de los sirios que han llegado a la ciudad autónoma desde el inicio de la guerra. "Se hace un desproporcionado hincapié en los discursos mediáticos y del Gobierno de los saltos al perímetro fronterizo frente a las estadísticas", denuncia.
Otro aspecto que destacan los activistas es la situación de las mujeres, porque "se produce violencia explícita" contra ellas, y de la infancia, pues había más de 400 niños en el centro cuando realizaron la visita y, según el informe, "se constataron casos de desatención infantil en múltiples aspectos". "Es necesario contar con un grupo de profesionales que pueda identificar la situación", exponen.
El informe ha sido remitido al Comité de la ONU de prevención de la Tortura y al Subcomité a cargo de estos asuntos en el Consejo de Europa, así como será presentado en Ginebra durante el examen general de Derechos Humanos que tendrá lugar en diciembre. Además, se enviará a todo tipo de instituciones y organismos oficiales, según ha explicado Ruano.
Según ha informado esta semana la secretaria General de Inmigración y Emigración, Marina del Corral en el Congreso, los CETI contarán en 2015 con el mismo presupuesto que este año, 12 millones de euros a repartir entre los de Ceuta, Melilla y los cuatro Centros de Atención a Refugiados repartidos por el territorio nacional. Si faltan más fondos, se pedirán a Europa, dado que la atención en estas instalaciones se considera partida cofinanciable por el nuevo fondo FAMI de la UE.