Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

ONG católicas defienden que la Iglesia de la caridad y la de los obispos son "la misma"

Cáritas, Manos Unidas, la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), la Red de Entidades para el Desarrollo Solidario (REDES) y Obras Misionales Pontificias (OMP), defendieron este lunes en la tertulia 'El Domund, al descubierto' que "la Iglesia de la caridad es la misma que la Iglesia de los obispos".
En el marco de la campaña internacional 'Una sola familia humana, alimentos para todos' y en la recta final del Domund, que se celebra este domingo, las cinco instituciones católicas explicaron su trabajo contra el hambre en un acto moderado por la periodista Cristina López Schlichting y presidido por el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo.
"Tenéis todo nuestro apoyo", afirmó Gil Tamayo, que alabó el trabajo caritativo de la Iglesia, y afirmó que los misioneros son un claro ejemplo de la "Iglesia en salida" que quiere el Papa Francisco. "Actualmente producimos, distribuimos y consumimos a espaldas de muchísima gente", añadió Schlichting, para denunciar la indiferencia occidental ante los problemas de África, especialmente de actualidad en la crisis del ébola.
La primera institución en intervenir fue Cáritas Española, representada por la coordinadora del Equipo de Europa, MONA y Asia, en el Área de Cooperación Internacional de la organización, Pilar Barrio, que destacó el trabajo de los 78.000 voluntarios en España y la presencia de la institución en 40 países. "¿Hay dos Iglesias? ¡No! Trabajamos como una sola familia humana; los voluntarios de Cáritas son la gente de las parroquias", afirmó.
A continuación, la responsable de la Secretaría del Área de Proyectos de Promoción y Desarrollo de Manos Unidas, María González Dyne, explicó cómo la ONG lleva 55 años en guerra contra el hambre, y denunció que 1.400 millones de personas en el mundo viven en la pobreza mientras que se desperdicia el 30% de los alimentos.
Por su parte, la responsable del área de Misión y Cooperación de CONFER, Celia Macho, apuntó que los misioneros no eligen su destino, sino que son enviados por la Iglesia de origen, y asumen su destino como "Tierra prometida". Desde su testimonio como misionera en Uganda afirmó que "hoy los misioneros están llamados a ser ruedas de repuesto" ante el mayor protagonismo de la Iglesia local.
En este sentido, la responsable de la comunicación con los misioneros y de la base de datos de Obras Misionales Pontificias, Dora Rivas, subrayó que "solo la Buena Noticia puede cambiar los corazones, y gracias a este cambio se puede combatir el hambre". Según precisó, en OMP las ayudas no son unidireccionales de los ricos a los pobres, sino que todos los países del mundo aportan lo que pueden al Domund, y forman un Fondo Universal de Solidaridad.
Por último, el coordinador del Área de Formación de la Fundación Amaranta, Antonio Rivas, en representación de REDES, insistió en la necesidad de la formación del voluntariado y en su seguimiento posterior. "Las causas de la pobreza no están en los pobres. Hay que empaparse allí para volver a España y comenzar el voluntariado con mayúsculas", afirmó.
La tertulia concluyó con un debate en el que los asistentes agradecieron la muestra de unidad de la Iglesia y corroboraron el trabajo de los misioneros en la lucha contra el hambre. Además, el prefecto apostólico de Battambang, Camboya, Enrique Figaredo, se encargó de la oración final y dio paso a un coro de jóvenes camboyanos.