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Cae una banda albanesa de atracadores en Cataluña que se había infiltrado en la policía

Cae una banda de atracadores profesionales albanesesTwitter Mossos d'Esquadra

Era el negocio perfecto hasta que intervino la policía autonómica catalana. Un ciudadano albanés de 28 años reclutaba compatriotas en su país de origen para montar en las comarcas del Pirineo, de la Catalunya central, Girona y alrededores de Barcelona una auténtica empresa dedicada al robo en domicilios. La exigencias del líder de esta "organización criminal" eran tan altas que si los 'fichados' no cumplían las expectativas, eran despedidos y devueltos a su país. Los Mossos d'Esquadra han detenido a once personas, entre ellas a su intérprete oficial de albanés que les pasaba información sobre las investigaciones para la desarticulación del grupo.

Los arrestados tienen entre 28 y los 60 años y son de nacionalidades albanesa, rumana, española y marroquí. Están acusados de ser los presuntos responsables de 42 robos con fuerza en domicilios de toda Cataluña y que recibían información de una intérprete de albanés de la policía catalana.

La organización actuaba en las comarcas del Pirineo, de la Cataluña central, Girona y alrededores de Barcelona, han informado este jueves los Mossos d'Esquadra en un comunicado.

Las primeras indagaciones policiales, el año pasado, apuntaban a una compleja organización criminal formada principalmente por ciudadanos originarios de Albania liderada por un albanés de 28 años, que se nutría de compatriotas suyos que seleccionaba en Albania y que trasladaba posteriormente en Cataluña con la única finalidad de que delinquieran.

Estas personas obtenían un alojamiento, principalmente en Barcelona y, en caso de que no los gustara la forma que tenían de robar, la banda los devolvía a su país de origen.

Para desplazarse hasta los lugares donde tenían que cometer los robos usaban vehículos que había adquirido una persona rumana, también detenida, para evitar levantar sospechas y que cambiaban semanalmente.

La documentación la gestionaban desde dos gestorías de Barcelona y Cerdanyola del Vallès y para dificultar la investigación policial ponían los vehículos y los seguros a nombre de terceras personas.

Los robos los cometían casi siempre siguiendo un mismo patrón: el líder de la organización seleccionaba los lugares donde tenían que ir a delinquir, prácticamente siempre viviendas aisladas o pisos con ventanas de fácil acceso y forzaban las ventanas en la franja horaria del anochecer.

Dentro de la vivienda revolvían todos los aposentos para localizar el dinero, joyas, relojes y otros objetos de fácil transporte y colocación al mercado negro.

Muchos objetos los vendían a un padre e hijo que regentaban una empresa de numismática en Barcelona, que sabían que eran de procedencia ilícita.

Una de las principales dificultades con las que se han encontrado los investigadores es que la intérprete de albanés que trabajaba en una primera instancia con los Mossos d'Esquadra, de 40 años y con domicilio en l'Hospitalet de Llobregat, estaba conchabada con los investigados y los avisaba de que los estaban investigando con el fin de que extremaran las medidas de autoprotección.

Después de declarar en los juzgados, el juez del caso ha decretado el ingreso en prisión de seis de los once integrantes de la organización mientras los Mossos continúan investigando el caso al que han bautizado como 'Krujë'.