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Osoro abre la Puerta Santa de los sintecho en la Iglesia del padre Ángel

El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha abierto este miércoles junto al padre Ángel la 'Puerta Santa de los sintecho', con motivo del Jubileo de la Misericordia, en la Iglesia de San Antón, en Madrid y ha rezado para que quienes la crucen --que suelen ser personas sin hogar que incluso duermen en los bancos-- nunca más se encuentren con la indiferencia de los demás.
"Que todos los que entren por esta puerta alivien sus heridas, que encuentren a personas que se las venden con misericordia, que no encuentren nunca la indiferencia que nos humilla y anestesia. Que nuestras manos se estrechen y nuestro corazón se abra a todos", ha bendecido el arzobispo.
Así lo ha hecho tras su intervención en la presentación de la colección 'Obras de misericordia. 14 libros breves' (Publicaciones Claretianas), que ha tenido lugar este miércoles en la Iglesia de San Antón, en Madrid.
El arzobispo de Madrid llegaba a la Iglesia de San Antón pocos minutos antes de las 20,00 horas y se ha detenido a saludar a algunos de los hombres que guardaban fila a la entrada de la parroquia esperando a que abriese el comedor social.
Durante su intervención, Osoro ha indicado que "otro mundo es posible" si se practican las obras de misericordia que son "fotos del rostro de Jesucristo". Estas obras, según ha señalado, van asociadas al título de "hijos de Dios" para el que, según ha recordado, "no es necesario ningún título ni gasto" y que, a su juicio, es "el que más necesitan los hombres".
El arzobispo ha recordado las palabras del Papa Francisco para subrayar que la misericordia es "la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia y del mundo" y ha precisado que la ONG del padre Ángel forma parte de esa viga porque cumple con las obras de misericordia como dar de comer al hambriento, dar posada o cuidar de los enfermos. "Por las obras se conoce a las personas", ha afirmado.
Por su parte, el fundador de Mensajeros de la Paz y párroco de San Antón --la iglesia abierta 24 horas--, el sacerdote Ángel García, autor de 'Vestir al desnudo' --uno de los 14 libros de la colección-- ha recordado a todas las personas que se acercan a su parroquia en busca de oración, alimento y techo.
NACÍ EN LA CALLE Y VIVO EN LA CALLE
José, de 72 años, subía al púlpito este martes ante un grupo de universitarios que visitaban el templo. "Nací en la calle y sigo en la calle. Sé lo que es la misericordia", afirmaba. Mientras, una mujer argentina de 68 años que tampoco tiene un techo bajo el que refugiarse ponía un ejemplo concreto de misericordia que practican en San Antón: "Compartimos el café y el banco".
Desde una esquina, camuflado entre los estudiantes, el padre Ángel pensaba: "Estos son los verdaderos apóstoles, a veces han tenido demasiada falta de misericordia". Ahora la han encontrado en este templo donde "no se pide el carnet" ni se pregunta por "la condición sexual, política o religiosa".
Junto al altar, un cartel vertical con una frase atrae las miradas del centenar de fieles presentes: 'Un poco de misericordia hace que el mundo sea menos frío y más justo'. Es la tarjeta de presentación de este "hospital de campaña" que ha logrado poner en marcha el 'pater', como llaman a Ángel García sus amigos.
MÁS DE 14
El delegado de catequesis de la diócesis de Madrid, Manuel Bru, ha recordado que "todas las obras de misericordia están en el Evangelio" pero que a esas 14 se podrían sumar todas las que se derivan de los Derechos Humanos de la modernidad.
Asimismo, ha subrayado que la misericordia debe ser "sostenible" y sus obras han de ser "duraderas, imperecederas, perseverantes" porque "la demanda de misericordia en este mundo es inagotable".
El periodista y director de Religión Digital, José Manuel Vidal, ha puesto de relieve la diversidad de los autores de esta colección --frailes, curas, monjas, laicos--. Todos ellos, según ha precisado, tienen algo en común: "no escriben de teoría sobre obras de misericordia sino que son ejemplos vivos de ellas".
Vidal se ha centrado en el libro del padre Ángel, al que ha definido como un "hombre auténtico". "Ha dedicado su vida a los que están en la cuneta de la vida, representa esa misericordia que el Papa quiere que la Iglesia irradie", ha apuntado.