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El Papa y el imán de Al Azhar sellan con un abrazo su compromiso en la protección de cristianos en Oriente Próximo

El Papa y el gran imán de la mezquita de Al Azhar, el jeque Ahmed Al Tayed, máxima autoridad del islam sunita en el mundo, se han abrazado tras su encuentro privado en el Palacio Apostólico del Vaticano en el que se han comprometido con la protección de los cristianos en Oriente Próximo.
Durante la reunión, que ha durado unos 30 minutos, según informa el Vaticano, ambos interlocutores han evidenciado el "gran significado" de este nuevo encuentro en el marco del diálogo entre la Iglesia católica y el islam.
"Después se han detenido principalmente sobre el tema del común compromiso de las autoridades religiosas y los fieles de las grandes religiones para lograr la paz en el mundo, el rechazo a la violencia y del terrorismo, la situación de los cristianos en el contexto de los conflictos armados y de las tensiones en Oriente Próximo así como su protección", ha añadido.
El Pontífice ha regalado al Gran Imán el medallón del Olivo de la paz y una copia de la Encíclica 'Laudato si'. Tras la reunión con el Pontífice, el jeque Ahmed Al Tayed se ha reunido con el presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, Cardenal Jean Louis Tauran, acompañado por el secretario del dicasterio, Miguel Ayuso Guixot.
Se trata de la primera reunión entre el Pontífice y el teólogo de la universidad de Egipto, considerada como la institución teológico-académica más prestigiosa en el Islám de rama sunita tra cinco años sin relaciones diplomáticas.
Las relaciones de Al-Azhar y la Santa Sede fueron interrumpidas después de que en enero de 2011 Benedicto XVI citara un atentado contra los coptos de Alejandría y señalara la "urgente necesidad para los gobiernos de la región adoptar, a pesar de las dificultades y amenazas, medidas eficaces para la protección de las minorías religiosas". Estas palabras fueron interpretadas en El Cairo como una injerencia política. El gobierno egipcio retiró a su embajador ante la Santa Sede y la universidad sunita decidió suspender el diálogo con la Santa Sede.