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El Papa Francisco pide "que acabe el escándalo" de la división de los cristianos

El Papa Francisco ha pedido este miércoles en su audiencia general "que acabe el escándalo de la división de los cristianos", durante una catequesis que ha dedicado a la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que concluye el próximo sábado, fiesta de la Conversión de San Pablo.
"No, Cristo no está dividido --ha dicho el Pontífice--, pero debemos reconocer con franqueza, con dolor, que en nuestras comunidades sigue habiendo divisiones que son un escándalo. No hay otra palabra, las divisiones entre los cristianos son un escándalo".
De esta forma ha respondido a la cuestión planteada por San Pablo a los cristianos de Corinto: '¿Acaso está dividido Cristo?', que es el tema propuesto por las Iglesias y comunidades eclesiales de Canadá para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de este año.
Así, recordando las palabras de Pablo --"Cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo de Cefas o yo soy de Cristo", Francisco ha subrayado que "incluso aquellos que profesaban a Cristo como su cabeza no son aplaudidos por el apóstol porque usan su nombre para separarse de otros dentro de la comunidad cristiana".
En este sentido, Francisco ha recordado que "Jesús vino para crear comunión, no para dividir" y que mientras el bautismo y la Cruz son elementos "en común", en cambio, "las divisiones debilitan la credibilidad y la eficacia del compromiso evangelizador".
Según ha apuntado el Papa, en la carta del Apóstol Pablo, este reprende a los corintios por sus divisiones, pero también da gracias a Dios porque por medio de Jesucristo la comunidad "se ha enriquecido con todos los dones, los de la palabra y los del conocimiento".
Esa actitud del Apóstol, según ha precisado, es "un estímulo para que cada comunidad cristiana reconozca con alegría los dones de Dios presentes en otras comunidades".
Y, aunque ha subrayado que "lamentablemente aún existen divisiones" que causan "sufrimiento", ha instado a acoger las palabras de Pablo como una invitación a "alegrarse sinceramente de las gracias concedidas por Dios a los otros cristianos".
Concretamente, ha exhortado a encontrar en otros cristianos algo que cada uno necesite aunque ha puntualizado que esto requiere "mucha oración, humildad, reflexión y conversión continua". "Sigamos por este camino rezando por la unidad de los cristianos para que este escándalo acabe", ha pedido.