Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Papa advierte de que la Iglesia no debe hacer "proselitismo" y llama a los católicos a vivir en coherencia

El Papa ha advierte de que para la Iglesia católica "ser misionera no significa hacer proselitismo" y ha animado a los fieles a vivir con "coherencia", salir de las "clausuras" y "olvidar los intereses cotidianos" para cumplir con el "compromiso misionero".
Francisco ha hecho estas reflexiones durante la misa por la solemnidad de la Epifanía del Señor, que ha presidido este miércoles 6 de enero en la Basílica de San Pedro y en la que han participado miles de personas.
"Necesitamos de esta luz que viene de lo alto para responder con coherencia a la vocación que hemos recibido (*) No hay otro camino. La misión es su vocación. Muchas personas esperan de nosotros este compromiso misionero, porque necesitan a Cristo, necesitan conocer el rostro del Padre", ha indicado.
En su homilía, el Pontífice ha subrayado que "la Iglesia no puede pretender brillar con luz propia" sino "con la luz de Cristo". "Cristo es la luz verdadera que brilla; y, en la medida en que la Iglesia está unida a él, en la medida en que se deja iluminar por él, ilumina también la vida de las personas y de los pueblos", ha asegurado.
Así, ha explicado que "anunciar el Evangelio de Cristo no es una opción más entre otras posibles, ni tampoco una profesión" al tiempo que ha manifestado que se trata de la vocación de la Iglesia, que "ilumina la vida de las personas y los pueblos".
"Delante de Jesús ya no hay distinción de raza, lengua y cultura: en ese Niño, toda la humanidad encuentra su unidad. Y la Iglesia tiene la tarea de que se reconozca y venga a la luz con más claridad el deseo de Dios que anida en cada uno", ha detallado.
Sobre los Reyes Magos, Francisco ha explicado que "son una prueba viva de que las semillas de verdad están presentes en todas partes, porque son un don del Creador que llama a todos para que lo reconozcan como Padre bueno y fiel".
Así ha puesto de ejemplo a estos Magos, que representan a las personas que "viven con el corazón inquieto, haciéndose preguntas que no encuentran respuestas seguras". "Durante mucho tiempo, habían escrutado el gran libro del cielo buscando una respuesta a sus preguntas y, al final, la luz apareció. Aquella estrella los cambió. Les hizo olvidar los intereses cotidianos, y se pusieron de prisa en camino", ha explicado.
"Prestaron atención a la voz que dentro de ellos los empujaba a seguir aquella luz; y ella los guió hasta que en una pobre casa de Belén encontraron al Rey de los Judíos", ha agregado.
SENCILLEZ
Por ello, ha llamado a los fieles a seguir "la luz que proviene del rostro de Cristo, lleno de misericordia y fidelidad". "Una vez que estemos ante él, adorémoslo con todo el corazón, y ofrezcámosle nuestros dones: nuestra libertad, nuestra inteligencia, nuestro amor", ha reclamado.
Finalmente, ha exhortado a los católicos a reconocer "que la verdadera sabiduría se esconde en el rostro de este Niño". "Y es aquí, en la sencillez de Belén, donde encuentra su síntesis la vida de la Iglesia. Aquí está la fuente de esa luz que atrae a sí a todas las personas y guía a los pueblos por el camino de la paz", ha concluido.